*El voto duro, ya no es suficiente para que gane un candidato
*La elección en el Edomex es un termómetro para el 2018
La elección en el Estado de México se ha convertido en un proceso nacional para todos los partidos políticos de cara al 2018, afirma el analista político Samuel Aguilar Solís, quien destaca que las campañas sucias han prevalecido sobre las propuestas.
Entrevistado en el programa, La Agenda de Carlos Ramírez y Roberto Vizcaíno, el experto en campañas políticas explica que a diferencia de Francia, en donde hay una cultura política más amplia y los ciudadanos votaron por las ideas y los propuestas específicas de los candidatos, en México prevalece la guerra de campañas negras.
“Prácticamente estamos viendo cómo se avientan lodo de un lado y es difícil, en este momento, especificar al menos cinco propuestas concretas de alguno de los candidatos porque realmente se han impuesto la campaña sucia, la descalificación de uno y del otro lado”, asevera.
Agrega que los principales mensajes que sobresalen son las campañas de miedo y las de la Campaña de Estado. “En el primer caso tenemos que si Delfina gana en el Edomex, se terminan los beneficios sociales y por otro lado, el Pacto Gubernamental entre el gobierno Estatal y Federal para que gane Alfredo del Mazo. Estamos ante una pelea frontal en la que prevalece un humor social cargado de muchos elementos que serán decisivos a la hora que la gente vaya a emitir su voto”.
Yo creo, opina el experto, que éste 4 de Junio va a prevalecer un voto totalmente emocional debido a las campañas negras, porque si fuera un voto racional, “entonces estaríamos metidos en un debate de propuestas, de programas, de decir qué funciona y qué no funciona como política pública y las propuestas de presupuesto que lo sustentarían. Estamos en medio de una campaña que busca generar una emoción y un referéndum a favor o en contra de la gestión del Presidente Enrique Peña Nieto”.
Sobre las acusaciones realizadas por el dirigente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, quien señaló que había secretarios de Estado metidos en la elección mexiquense, Aguilar Solís indica que esto no es malo porque como ciudadanos tiene todo el derecho de hacerlo, lo malo sería que estos funcionarios hicieran campaña usando el aparato gubernamental y recursos a favor de un candidato o de un partido.
“Entonces sí estaríamos ante un delito electoral y en ese sentido es responsable, quien hizo la acusación tendría la obligación de probarlo ante la FEPADE y hasta donde sé, no se ha hecho ninguna denuncia y eso sólo es propaganda”, explica.
Sobre el papel que desempeñará la autoridad electoral, el especialista indica que es muy probable que termine en los tribunales debido a lo cerrado de las encuestas en donde se sitúan los candidatos Alfredo del Mazo y Delfina Gómez en un empate.
“Tenemos a una autoridad totalmente pasiva ante las denuncias que se presentan y no resuelve nada; o actúa de manera demasiado mediática y aparece dando declaraciones, presentándose como un actor político, o cuando tiene que actuar como lo faculta la ley, simplemente hace caso omiso”, indica.
Destaca que en el caso de Francia, nunca se vio a la autoridad como un actor protagónico, “prácticamente diríamos que ni siquiera apareció, todo se dio con normalidad, los resultados se dieron a la medianoche, todos los contendientes y la sociedad estuvieron de acuerdo con el resultado, sin duda otra gran lección que nos dejaron los franceses”.
Otro de los puntos que menciona fue que la elección en el Estado de México se ha convertido en el centro de atención y en uno de los termómetros de los partidos políticos de cara al proceso del 2018 debido al número de votantes de su padrón.
Al hablar sobre el voto duro y leal de los partidos políticos, Aguilar Solís enfatiza que ésta ya no es suficiente para que algún candidato gane una elección.
“Hoy tenemos a un candidato Alfredo del Mazo que congenia con algunas ideas del PAN como el no al aborto; a un Juan Zepeda que está a favor de los Matrimonios Igualitarios. Hoy tenemos a un 20% de los votantes que aún no se ha definido si van a ejercer el voto útil o simplemente no salen a votar”.
El voto duro de las estructuras de los partidos políticos ya no es suficiente cuando existe una gran participación de la sociedad, aquí lo que se tiene que ver es cómo va a reaccionar este porcentaje importante de ciudadanos para inclinar la balanza de votos hacia algún candidato, finaliza.