El agua es un recurso vital para el humano no una mercancía

0
153
  • Se presentó una iniciativa para garantizar el derecho y accesibilidad al líquido

En la actualidad en el Estado de México el agua es considerada como un bien económico y como mercancía, más que como un recurso vital para el ser humano, es decir, es un problema estructural, en donde los particulares se han impuesto al interés colectivo.

En ese sentido, los grandes corporativos e industrias han acaparado el líquido para su propio beneficio, restringiendo las posibilidades de una repartición más justa y equitativa del agua, a grado tal, que en el 2021 una pipa de agua costaba mil 079 pesos por 10 mil litros de agua y la concesión a una refresquera al año cuesta 2 mil 600 pesos, así lo denunció Omar Ortega Álvarez, coordinador de la bancada del PRD en el Congreso Mexiquense.

Al respecto, aseveró que debe existir en la entidad el derecho al agua, garantizar su acceso y contar con una justicia hídrica, por ello presentó una iniciativa con proyecto decreto donde se adicionen tres párrafos al artículo 5 de la Constitución Política Libre y Soberano de México, para garantizar el derecho y accesibilidad al vital líquido.

Ante la Comisión Legislativa de Gobernación y Puntos Constitucionales, Ortega Álvarez dijo que el Pago por el Servicio Ambiental (PSA) agrega un valor al cuidado ambiental, entonces el cuidado del agua se valora en el sentido que eso genera mejores rendimientos y utilidades para las empresas, por lo que se vende más caro un producto por el hecho de que sus procesos cuidan el flujo natural del agua, o en su defecto, pagan por el daño; para el legislador esta mercantilización y capitalización del medio ambiente no tiene interés en cuidar o asegurar el acceso al agua, sino buscar mejores condiciones comerciales.

Finalmente señaló que se debe asegurar el cumplimento de este derecho, porque cada día hay menos líquido, pues de acuerdo con estudios de la UNAM, hace 30 años había una disponibilidad aproximada de 18 mil metros cúbicos de agua por persona y actualmente se estima que esa cifra se redujo a poco más de 3 mil metros cúbicos.