La recuperación ambiental del Área Natural Protegida Espejo de los Lirios comienza a dar resultados visibles: al menos 30 ejemplares de pelícano blanco americano regresaron al municipio tras dos años de ausencia, confirmó el presidente municipal Daniel Serrano Palacios durante su conferencia semanal “El Poder del Pueblo”.
El alcalde destacó que este retorno es consecuencia directa de acciones de conservación impulsadas por su administración, entre ellas la aprobación del Plan de Manejo, pendiente desde hace 16 años. “Estamos recuperando nuestra área natural protegida Espejo de los Lirios, y se refleja con el avistamiento de 30 ejemplares del pelícano blanco americano; tuvimos que esperar dos años para que una de las aves más grandes de Norteamérica regresara a Cuautitlán Izcalli”, subrayó Serrano Palacios.
Además del pelícano blanco, especialistas en observación de aves —como el guía Ernesto Pérez y el conservacionista Michael Schultz— realizaron un recorrido el pasado 9 de enero, en el que registraron 52 especies dentro del polígono protegido. Entre ellas destacan la cerceta de alas azules, pato cucharón norteño, pato mexicano, pato tepalcate, polluela sora, gallineta frente roja, gallareta americana, así como diversas especies de palomas y tortolitas.
Serrano Palacios señaló que la presencia de esta biodiversidad ha detonado turismo regional e incluso visitas de observadores extranjeros, actividad conocida como pajareadas, que fomenta la educación ambiental y la convivencia respetuosa con la naturaleza.
El edil anunció que en 2026 se incrementará la inversión para fortalecer la conservación del Espejo de los Lirios y adelantó una campaña intensiva de comunicación para dejar claro que se trata de un área natural protegida y no un parque recreativo.
“No se permitirá soltar perros ni alimentar a las aves; estamos conservando 52 especies y estas acciones, si no se comunican bien, pueden tener efectos negativos. La protección del ecosistema requiere del apoyo de todas y todos”, enfatizó.
Durante la temporada invernal, los pelícanos blancos migran desde Canadá hacia México en busca de climas más favorables. Reconocidos por su plumaje blanco con puntas negras y su gran pico anaranjado, estas aves cooperan para alimentarse, coordinando su nado para capturar peces, una escena que hoy vuelve a formar parte del paisaje natural de Cuautitlán Izcalli.




