La salud emocional durante el embarazo es clave para el desarrollo neurológico del bebé: Ma. del Pilar Meza Rodríguez

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Tres de cada diez mujeres en México presentan ansiedad o depresión perinatal, una condición que puede generar afectaciones en el desarrollo neurológico de sus hijas e hijos, advirtió la Dra. Ma. del Pilar Meza Rodríguez, investigadora en Ciencias Médicas del Departamento de Neurociencias del Instituto Nacional de Perinatología (INPer) Isidro Espinosa de los Reyes.

“Identificar de manera temprana los factores de riesgo emocionales durante el embarazo es fundamental para reducir posibles consecuencias en el desarrollo del bebé”, señaló la especialista.

De acuerdo con diversos estudios, la ansiedad y la depresión durante la gestación incrementan significativamente el riesgo de alteraciones neurológicas en el feto. Estas condiciones pueden detonar procesos biológicos en la placenta, como la metilación placentaria, que disminuyen el funcionamiento de cuatro genes clave para el desarrollo neurológico, explicó Meza Rodríguez.

La investigadora detalló que alrededor del 30 por ciento de las mujeres en México desarrolla depresión durante el embarazo o el posparto, lo que coloca a una proporción importante de madres y bebés en una situación de riesgo para su bienestar integral. Ante este panorama, el INPer implementa instrumentos de tamizaje en pacientes obstétricas, con el objetivo de detectar oportunamente afectaciones emocionales y ofrecer atención especializada durante el embarazo y el posparto.

Por su parte, Lizeth Cuara, especialista en bienestar materno y CEO de Misty Phases, explicó que la depresión posparto puede estar asociada a cambios hormonales, falta de sueño, agotamiento físico, así como a factores emocionales y sociales como el estrés, el aislamiento o la ausencia de redes de apoyo.

Cuara subrayó que se trata de una condición frecuente, real y tratable, cuya detección temprana es determinante para proteger la salud de las madres y sus hijos. Si bien no siempre es posible prevenirla, el acompañamiento emocional oportuno, el acceso a servicios de salud mental y el fortalecimiento de redes de apoyo reducen su impacto y favorecen una recuperación más rápida.

Especialistas coincidieron en que el autocuidado durante el embarazo y el posparto —incluyendo descanso adecuado, alimentación balanceada y actividad física moderada— es un factor clave para proteger el bienestar emocional. En este sentido, Misty Phases promueve una visión integral del posparto, en la que el cuidado físico y mental se abordan de manera conjunta.

Finalmente, destacaron la importancia de hablar abiertamente sobre la depresión posparto, normalizar el autocuidado y eliminar estigmas, ya que el bienestar emocional de las madres impacta directamente en la salud materna, infantil y familiar.