“México no solo vive inseguridad, vive bajo la amenaza constante del narcoterrorismo. No podemos seguir normalizando la tragedia ni justificar con discursos la ausencia de resultados”, afirmó Cristina Ruiz Sandoval, presidenta del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional en el Estado de México, al exigir un viraje en la estrategia de seguridad del gobierno federal.
La dirigente priista sostuvo que la violencia que se registra en distintas regiones del país evidencia el agotamiento del modelo de seguridad implementado en los últimos años. Señaló que el Estado mexicano no puede renunciar a su responsabilidad de garantizar la paz y cuestionó lo que calificó como falta de resultados frente al avance del crimen organizado.
Ruiz Sandoval criticó la política de “abrazos, no balazos”, al considerar que se convirtió en un lema sin efectos tangibles en la reducción de la violencia. Desde su perspectiva, la estrategia actual carece de firmeza y coordinación suficientes para enfrentar la magnitud del problema.
Asimismo, reconoció la labor de las Fuerzas Armadas, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Fuerza Aérea y los elementos de la Guardia Nacional, quienes —dijo— cumplen con su deber pese a operar en un contexto que requiere mayor respaldo estratégico.
En ese sentido, subrayó la relevancia de la cooperación internacional en materia de inteligencia para combatir al crimen organizado, al señalar que la colaboración con Estados Unidos ha sido reconocida por autoridades militares como un instrumento útil en tareas de seguridad.
El PRI mexiquense llamó a construir una política de seguridad basada en la ley, con coordinación entre los distintos órdenes de gobierno y con resultados medibles. “México necesita liderazgo y valor para recuperar la tranquilidad”, concluyó la dirigente estatal.




