Durante el periodo vacacional de Semana Santa, los accidentes viales en México registran un incremento de entre 15 y 20 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), lo que enciende alertas por los riesgos asociados al aumento del flujo vehicular.
La información, difundida en una infografía por la aseguradora Quálitas, advierte que los picos de siniestralidad se concentran principalmente al inicio y al final de las vacaciones, cuando se intensifican los traslados carreteros y urbanos.
Entre las principales causas de los percances destacan el exceso de velocidad, distracciones al volante, fatiga por trayectos largos y el incremento de viajes turísticos, factores que se combinan en una de las temporadas con mayor movilidad del año.
En este contexto, el consumo de alcohol continúa siendo uno de los principales detonantes de accidentes. En México, se registran aproximadamente 1,400 muertes al año vinculadas al alcohol y 47 siniestros diarios relacionados con esta causa, según cifras del sector.
A nivel nacional, el panorama de la seguridad vial mantiene cifras preocupantes. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la AMIS señalan que 41 personas mueren diariamente en accidentes de tránsito, mientras que de los 56 millones de vehículos en circulación, solo el 30 por ciento cuenta con seguro.
Además, los grupos más vulnerables en la vía pública continúan siendo peatones, motociclistas y ciclistas, quienes concentran un alto porcentaje de víctimas en hechos de tránsito.
Ante este escenario, especialistas en seguridad vial insisten en reforzar medidas preventivas, especialmente durante periodos de alta movilidad. Entre las recomendaciones destacan realizar una revisión mecánica del vehículo, respetar los límites de velocidad, evitar el uso del celular al conducir, no manejar bajo efectos del alcohol, así como planificar rutas y descansos en trayectos largos.
También se subraya la importancia de utilizar el cinturón de seguridad y sistemas de retención infantil, así como evitar conducir de noche en carreteras poco transitadas y detenerse únicamente en sitios seguros.
Si bien campañas como “Conducta Vial Quálitas” buscan fomentar hábitos responsables, el desafío persiste en reducir la incidencia de siniestros en un país donde la movilidad aumenta sin que necesariamente lo hagan las condiciones de seguridad.


