Con saldo blanco concluyó el operativo de Semana Santa implementado por la Guardia Municipal, tras un despliegue de vigilancia que incluyó patrullajes con drones, presencia en templos y coordinación con fuerzas federales y estatales en distintas zonas del municipio.
De acuerdo con autoridades locales, el dispositivo contempló abanderamiento en 19 iglesias con alta afluencia y cobertura en al menos 63 centros religiosos, donde se concentraron miles de asistentes durante las celebraciones religiosas.
El operativo se ejecutó con un estado de fuerza de 150 elementos pertenecientes a distintas unidades especializadas, entre ellas la Unidad de Incursión Estratégica, policía montada, binomios caninos (K9), así como agrupamientos como Apolo, Pegasso y Movilidad Segura, apoyados con 30 unidades operativas.
Según los reportes oficiales, más de 15 mil personas participaron en actividades religiosas y conmemorativas bajo vigilancia preventiva, sin que se registraran incidentes mayores durante el periodo vacacional.
Además del despliegue local, las acciones se mantuvieron en coordinación con corporaciones como la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y la policía estatal, como parte de la llamada Estrategia Operativa Oriente, que contempla operativos permanentes de seguridad y proximidad social.
Aunque las autoridades destacaron los resultados como reflejo de coordinación institucional, este tipo de operativos suelen enfrentar cuestionamientos sobre su sostenibilidad fuera de periodos vacacionales, así como su impacto real en la reducción de delitos en el mediano plazo.


