Activa la alcaldía Gustavo A. Madero un mega simulacro de emergencia química que puso a prueba la capacidad de respuesta interinstitucional en uno de los escenarios de mayor riesgo para la población. “Aquí no trabajó una sola institución. Aquí trabajamos los tres órdenes de gobierno… cuando actuamos como un solo equipo, los resultados son contundentes”, afirmó el alcalde Janecarlo Lozano.
El ejercicio, realizado en la explanada de la demarcación, simuló una fuga de gas cloro, sustancia altamente tóxica, con un saldo hipotético de 40 personas lesionadas, entre adultos y menores, lo que obligó a desplegar protocolos especializados de atención a materiales peligrosos.
En el operativo participaron 460 elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México, además de paramédicos, personal médico, brigadas de Protección Civil y equipos HazMat, así como 15 ambulancias y dos unidades contra incendio, en un despliegue coordinado sin precedentes en la zona.
El simulacro integró a cinco hospitales estratégicos: el Hospital de Traumatología “Dr. Victorio de la Fuente Narváez” del IMSS, el Hospital Pediátrico La Villa de IMSS-Bienestar, el Hospital Juárez de México, el Hospital 1° de Octubre del ISSSTE y unidades médicas de apoyo, además de la participación de ambulancias de la Cruz Roja Mexicana.
Durante el ejercicio, los cuerpos de emergencia aplicaron protocolos de triage prehospitalario, clasificando a los pacientes según la gravedad de la exposición. Se implementaron acciones de soporte vital, manejo de vías respiratorias, oxigenoterapia y procesos de descontaminación para evitar la propagación del agente químico.
Posteriormente, los pacientes fueron trasladados a hospitales previamente coordinados, donde se simuló la continuidad de la atención médica bajo condiciones de intoxicación química, en un esquema que permitió evaluar la capacidad hospitalaria ante una contingencia de gran escala.
El operativo incluyó la zonificación del área en zonas caliente, tibia y fría, así como el uso de equipo de protección especializado para evitar la contaminación secundaria del personal de rescate, uno de los principales riesgos en este tipo de emergencias.
Más allá del despliegue, el simulacro permitió medir tiempos de respuesta, comunicación en tiempo real y toma de decisiones bajo un modelo de comando unificado, un esquema que busca integrar a instituciones que normalmente operan de forma independiente.
El alcalde destacó que el Centro de Inteligencia de la demarcación permitió detectar de manera oportuna el incidente simulado, activando los protocolos de emergencia desde las primeras fases del evento.
Asimismo, señaló que se han realizado intervenciones en infraestructura urbana, como la creación de Senderos de Paz, Seguridad y Esperanza, así como la liberación de accesos a hospitales que anteriormente estaban obstruidos por comercio informal o estacionamiento irregular, con el objetivo de mejorar la movilidad de unidades de emergencia.
Aunque se trató de un ejercicio controlado, el simulacro evidenció la complejidad de responder a incidentes con agentes químicos en zonas densamente pobladas, donde la coordinación, el equipamiento y la capacitación pueden marcar la diferencia entre una atención efectiva y un colapso operativo.


