TOLUCA, Edomex.— “Las mujeres privadas de la libertad que son madres enfrentan condiciones particulares de vulnerabilidad”, afirmó Alejandro Zamora Vázquez, Visitador Especializado de Atención a Personas Privadas de la Libertad de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM), al advertir que los centros penitenciarios aún arrastran rezagos estructurales para atender las necesidades específicas de mujeres e infancias.
El funcionario señaló que factores como pobreza, violencia familiar, desigualdad de género y falta de acceso a oportunidades previas influyen en las condiciones que enfrentan muchas mujeres dentro del sistema penitenciario.
De acuerdo con datos de la CODHEM, actualmente existen alrededor de 2 mil 800 mujeres privadas de la libertad en el Estado de México, de las cuales 22 niñas y niños viven con sus madres dentro de centros penitenciarios.
Ante este escenario, Zamora Vázquez subrayó que las autoridades deben garantizar tanto los derechos de las mujeres como el interés superior de la niñez, particularmente porque los menores permanecen en estos espacios sin haber cometido delito alguno.
La Comisión de Derechos Humanos mexiquense informó que realiza supervisiones periódicas en los Centros Penitenciarios y de Reinserción Social para verificar condiciones de alimentación, atención médica, acceso a servicios especializados, convivencia familiar y espacios adecuados para madres e hijos.
“El sistema penitenciario históricamente fue diseñado bajo una lógica predominantemente masculina”, señaló el visitador especializado, quien explicó que esta situación genera deficiencias en temas como salud reproductiva, lactancia, atención psicológica y desarrollo infantil.
Recordó que la Ley Nacional de Ejecución Penal permite que hijas e hijos de mujeres privadas de la libertad permanezcan con sus madres durante la etapa de lactancia y hasta los tres años de edad.
En casos excepcionales, agregó, puede solicitarse una ampliación cuando exista alguna discapacidad o condición especial que requiera el cuidado directo de la madre.
La CODHEM sostuvo que los centros penitenciarios deben contar con espacios seguros, higiénicos y dignos para las infancias, además de garantizar atención pediátrica, educación inicial, actividades recreativas y alimentación adecuada.
También advirtió sobre la necesidad de proteger a niñas y niños contra cualquier forma de violencia, negligencia o trato inadecuado dentro de los centros penitenciarios.
Además de las supervisiones, la Comisión informó que brinda orientación jurídica, atención a quejas y capacitación al personal penitenciario como parte de las acciones para fortalecer el respeto a los derechos humanos dentro de las cárceles mexiquenses.


