La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) inició este 1 de junio un paro nacional indefinido acompañado de movilizaciones en la Ciudad de México y diversos estados del país, una jornada de protesta que provocó afectaciones viales en el centro de la capital y la suspensión de actividades escolares en entidades con fuerte presencia del magisterio disidente.
Desde las primeras horas de este lunes, contingentes de maestros marcharon del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo capitalino, donde anunciaron la instalación de un plantón como medida de presión para exigir respuestas a sus demandas laborales y de seguridad social.
Las movilizaciones generaron cierres parciales y afectaciones en vialidades como Paseo de la Reforma, Avenida Juárez, Eje Central, Avenida Hidalgo y calles del Centro Histórico, por lo que autoridades recomendaron a la población utilizar rutas alternas para evitar congestionamientos.
Entre las principales exigencias de la CNTE se encuentran la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, mejoras salariales, la basificación de trabajadores de la educación y la revisión de disposiciones derivadas de anteriores reformas educativas.
El paro también tuvo repercusiones en estados como Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, donde escuelas adheridas al movimiento suspendieron actividades mientras se desarrollan las acciones de protesta.
La movilización ocurre en un momento clave para el gobierno federal, que mantiene mesas de diálogo con representantes del magisterio a través de la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Educación Pública. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que existe disposición para atender planteamientos viables mediante el diálogo institucional.
La CNTE, por su parte, advirtió que mantendrá las movilizaciones mientras no existan acuerdos concretos sobre sus demandas, por lo que las protestas podrían extenderse durante las próximas semanas.
El conflicto representa uno de los principales retos de negociación entre el gobierno federal y el magisterio disidente en lo que va de 2026, debido a su impacto en la educación pública, la movilidad urbana y las actividades cotidianas de miles de ciudadanos.


