Arte abre nuevas rutas para comprender la migración y fortalecer los vínculos entre México y Canadá

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“En este momento, cuando las relaciones internacionales privilegian la interpretación más primaria de las fronteras como límite, como espacios de exclusión y diferencia, el arte debe ser un instrumento para preguntarnos qué otras maneras existen de construir vínculos entre dos sociedades”, afirmó la investigadora Graciela Martínez-Zalce Sánchez durante la inauguración del simposio Desplazamientos hemisféricos desde el arte, realizado en el Museo de Arte Carrillo Gil (MACG).
El encuentro, organizado como parte del programa público de la exposición Líneas de fuga, de la artista María Ezcurra, reúne durante dos jornadas a especialistas, artistas e investigadores para reflexionar sobre la migración, el territorio, la ecología, la memoria y la diplomacia cultural desde una perspectiva interdisciplinaria.
Durante la conferencia inaugural, Martínez-Zalce Sánchez planteó la necesidad de repensar las relaciones entre México y Canadá a partir de la cultura, la investigación y las redes de colaboración construidas durante décadas entre universidades, instituciones y comunidades artísticas de ambos países.
La investigadora explicó que la diplomacia académica y cultural trasciende los acuerdos formales entre gobiernos, ya que se fortalece mediante el intercambio de publicaciones, traducciones, proyectos colectivos, exposiciones y generación de conocimiento, incluso en contextos marcados por cambios políticos o restricciones presupuestales.
Asimismo, destacó la colaboración entre la obra de María Ezcurra y el proyecto editorial México y Canadá: la construcción de un puente en 80 años, al señalar que las piezas de la artista no funcionan únicamente como ilustraciones, sino que amplían la lectura y el diálogo sobre las relaciones bilaterales.
Martínez-Zalce subrayó que el arte permite comprender la migración desde una dimensión humana que difícilmente reflejan las estadísticas.
“Las migraciones no son solo cifras. Implican experiencias en los cuerpos, en las familias, en las formas de habitar otros territorios y otras lenguas. El arte permite aterrizar en lo humano aquello que muchas veces conocemos únicamente a través de datos”, expresó.
Como parte de la primera jornada también se presentó un mensaje videograbado de la historiadora del arte Joan Sloan, quien analizó la obra Migrantes Neotropicales, de María Ezcurra, desde una perspectiva ecológica, vinculando los procesos migratorios de las aves con la crisis ambiental y las dinámicas extractivas en el continente americano.
El simposio continuará con mesas de diálogo, presentaciones de proyectos, visitas comentadas a la exposición y actividades orientadas a profundizar en la relación entre arte contemporáneo, investigación, educación y participación comunitaria.
El programa se desarrolla en el Museo de Arte Carrillo Gil, recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), ubicado en la colonia San Ángel, en la alcaldía Álvaro Obregón de la Ciudad de México.