Dermatitis atópica afecta a más del 10% de la población en México y va más allá de la piel

0
1

La dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a más del 10 por ciento de la población en México, puede impactar no solo la salud de la piel, sino también el bienestar emocional, el descanso y la calidad de vida de quienes la padecen, advirtieron especialistas.

Aunque suele asociarse con resequedad, irritación y comezón persistente, esta enfermedad también puede interferir en actividades cotidianas, alterar el sueño y afectar la autoestima, al grado de modificar hábitos diarios, relaciones personales y la participación en actividades sociales.

“La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica que provoca resequedad, comezón e irritación en la piel. Sin embargo, sus efectos van mucho más allá de lo visible”, explicó Ana del Carmen García, gerente médica de Inmunología y Dermatología de Sanofi.

La especialista señaló que la intensa comezón puede provocar dificultades para dormir y generar una necesidad constante de rascarse, situación que incrementa la irritación y puede afectar el desempeño en la escuela, el trabajo o las actividades diarias.

Además, muchas personas optan por modificar la forma en que se visten para disminuir las molestias o cubrir las lesiones visibles, lo que puede influir en su confianza y en la manera en que se relacionan con los demás.

De acuerdo con información difundida por Sanofi, el 85 por ciento de las personas con dermatitis atópica ha experimentado algún grado de ansiedad o depresión, mientras que el 82 por ciento ha manifestado sentir vergüenza o incomodidad debido a las manifestaciones visibles de la enfermedad.

Estas condiciones pueden llevar a algunas personas a evitar reuniones sociales, limitar actividades recreativas o enfrentar dificultades en distintos ámbitos de su vida cotidiana.

Los especialistas advirtieron que uno de los principales retos es que muchas personas consideran normales la resequedad severa o la comezón constante y retrasan la consulta médica, lo que puede prolongar el impacto de la enfermedad.

Ana del Carmen García recordó que actualmente existen tratamientos especializados que permiten controlar los síntomas y mejorar de manera significativa la calidad de vida de quienes viven con dermatitis atópica, siempre que exista un diagnóstico oportuno y seguimiento médico.

Los expertos señalaron que el cuidado de la piel va más allá de una cuestión estética y recomendaron acudir con un profesional de la salud cuando la resequedad, la irritación o la comezón persistan o interfieran con las actividades diarias, ya que podrían ser manifestaciones de una enfermedad inflamatoria que requiere atención especializada.