Al menos un millón de mujeres y niñas perdieron el acceso a servicios esenciales desde enero de 2025 debido a los recortes en la ayuda internacional, mientras las organizaciones que atienden a poblaciones afectadas por conflictos enfrentan una crisis financiera que pone en riesgo su continuidad, advirtió ONU Mujeres en un informe difundido este 10 de julio.
El reporte, elaborado con base en las respuestas de 855 organizaciones dirigidas por mujeres en 52 países afectados por conflictos armados o crisis humanitarias, señala que el incremento de las necesidades ocurre en un contexto en el que los enfrentamientos bélicos alcanzan niveles no vistos en ocho décadas.
“Las organizaciones de mujeres que pueden verse obligadas a cerrar están en primera línea de las crisis humanitarias más graves del mundo. Cada dólar retirado a estas organizaciones es un dólar retirado a las sobrevivientes de la violencia sexual, a las madres desplazadas y a las niñas que han tenido que dejar la escuela”, afirmó Sofia Calltorp, jefa de Acción Humanitaria de ONU Mujeres.
El organismo internacional estima que alrededor de 120 millones de mujeres y niñas requieren actualmente asistencia humanitaria y protección en distintas regiones del mundo, mientras el 84 por ciento de las organizaciones consultadas reportó un aumento en la demanda de sus servicios desde enero de 2025.
Sin embargo, casi nueve de cada diez organizaciones reconocieron que ya no tienen capacidad para atender todas las solicitudes de apoyo, y dos de cada cinco anticipan que podrían cerrar temporal o definitivamente durante el próximo año por falta de recursos.
El informe también documenta el impacto que esta situación tiene sobre quienes brindan atención. El 65 por ciento del personal de las organizaciones trabaja sin recibir salario para mantener operativos los servicios, mientras que 48 por ciento reportó agotamiento laboral y 88 por ciento observó un deterioro en la salud mental de las mujeres y niñas que atienden.
Las consecuencias ya son visibles en diversas regiones. La mitad de las organizaciones informó que ha tenido que establecer listas de espera o rechazar solicitudes de apoyo debido a la insuficiencia de recursos.
Asimismo, 92 por ciento reportó un aumento de la pobreza entre las mujeres que atienden y 82 por ciento observó un incremento en el abandono escolar de niñas.
ONU Mujeres también alertó sobre el incremento de la violencia de género en contextos de conflicto. El informe señala que la violencia sexual relacionada con conflictos armados se duplicó durante 2025, mientras que 86 por ciento de las organizaciones detectó un aumento de este tipo de agresiones en las comunidades donde trabaja.
Además, 62 por ciento indicó que los espacios seguros para mujeres y niñas han desaparecido o se han reducido significativamente debido a la falta de financiamiento.
El organismo advirtió que el impacto trasciende la atención humanitaria, ya que una de cada cinco organizaciones ha suspendido actividades enfocadas en promover el liderazgo femenino y la igualdad de género, mientras más de la mitad observa una disminución en la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones comunitarias.
Ante este panorama, ONU Mujeres hizo un llamado a gobiernos, organismos internacionales y donantes para garantizar financiamiento sostenible a las organizaciones lideradas por mujeres, al considerar que son fundamentales para la atención de emergencias, la protección de los derechos humanos y los procesos de recuperación y construcción de paz.
Calltorp concluyó que, sin una respuesta inmediata, las organizaciones que durante años han sostenido la atención de mujeres y niñas en algunos de los contextos más complejos del mundo corren el riesgo de desaparecer, dejando sin apoyo a millones de personas en situación de vulnerabilidad.


