“Encontramos bacterias que no parecían cumplir los criterios de la tinción de Gram, algo interesante desde el punto de vista microbiológico y que decidimos analizar con herramientas bioinformáticas”, afirmó Gabriela Olmedo Álvarez, investigadora del Cinvestav Irapuato, al presentar un estudio que cuestiona uno de los métodos de clasificación bacteriana más utilizados en el mundo.
La investigación, publicada en la revista científica Communications Biology, del grupo Nature, concluye que la tradicional tinción de Gram no siempre refleja la verdadera estructura celular de las bacterias, lo que podría tener implicaciones tanto para la investigación microbiológica como para el tratamiento de infecciones.
El trabajo comenzó con el análisis de bacterias aisladas en Cuatro Ciénegas, Coahuila, donde los investigadores detectaron microorganismos que se teñían como bacterias gramnegativas —adquiriendo un color rosa—, aunque genéticamente y estructuralmente correspondían a bacterias grampositivas, caracterizadas por una pared celular gruesa y una sola membrana.
Para comprobar el fenómeno, el equipo analizó 57 cepas bacterianas y datos genómicos provenientes de distintas colecciones internacionales mediante herramientas de microbiología, bioinformática, análisis genómicos, microscopía electrónica y pruebas de sensibilidad a antibióticos.
Los resultados mostraron que este comportamiento no era exclusivo del ecosistema de Cuatro Ciénegas, sino que también se presentaba en otras especies de la familia Bacillaceae, actualmente agrupadas dentro del filo Bacillota, lo que revela una diversidad evolutiva mayor a la reconocida hasta ahora.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la ausencia del complejo molecular BAM, responsable de ensamblar la membrana externa característica de las bacterias gramnegativas. Además, las cepas analizadas resultaron sensibles a la vancomicina, un antibiótico que normalmente no actúa sobre bacterias gramnegativas, reforzando la evidencia de que poseen una arquitectura celular distinta a la que sugiere la tinción tradicional.
Los investigadores advierten que una clasificación incorrecta podría influir en la selección del tratamiento antimicrobiano, especialmente frente a patógenos emergentes como Bacillus infantis, por lo que consideran que la microbiología clínica deberá avanzar hacia métodos de identificación genética más precisos.
Entre las alternativas destacan técnicas como la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y la secuenciación genética, que permiten identificar con mayor exactitud los microorganismos y reducir el riesgo de administrar antibióticos inadecuados.
La investigación formó parte de la tesis doctoral de Norberto García Miranda y contó con la participación de especialistas del Cinvestav, entre ellos Luis José Delaye Arredondo, Martha Espinosa Cantellano y Rogelio Hernández Tamayo, investigador del Instituto Max Planck de Microbiología Terrestre, en Alemania.


