CanacoTijuana celebra un siglo y llama a construir una agenda binacional para fortalecer la frontera

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Tijuana, Baja California.- La historia, la economía y el futuro de la frontera norte se sentaron en la misma mesa. La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) de Tijuana cumplió cien años de existencia, empresarios, representantes del sector productivo, líderes de cámaras binacionales y autoridades coincidieron en una idea: la relación entre Baja California y California debe dejar de verse como una simple vecindad para convertirse en una verdadera estrategia de desarrollo compartido.

El presidente de la Canaco Tijuana, Olivaldo Paz, abrió el encuentro recordando que la institución ha sido construida durante un siglo por generaciones de empresarios que, de manera honoraria, dedicaron tiempo para fortalecer al comercio organizado. Con evidente emoción, reconoció el peso de asumir la dirigencia de un organismo que ha acompañado el crecimiento de la ciudad desde sus primeros años.

Conforme avanzó el conversatorio, las intervenciones dejaron de centrarse únicamente en cifras para enfocarse en las relaciones humanas y la cooperación.

Al respecto, la presidenta del Consejo de Cámaras de Comercio Hispánicas de California, Verónica Corona, sostuvo que el verdadero capital de los negocios no está únicamente en las inversiones, sino en la construcción de redes de confianza. Invitó a los jóvenes empresarios a generar nuevas conexiones y recordó que muchas oportunidades nacen de una conversación y del seguimiento a esas relaciones.

En ese mismo sentido, Kenia Zamarripa, Vice President of International and Public Affairs de la San Diego Regional Chamber of Commerce, afirmó que la Mega-Región Binacional Cali Baja se ha consolidado como uno de los corredores económicos y de innovación más importantes de Norteamérica.

Explicó que ambos lados de la frontera operan como una sola plataforma económica, donde las cadenas de suministro cruzan la línea internacional en diversas ocasiones antes de que un producto llegue al consumidor final, reflejando el alto nivel de integración entre México y Estados Unidos. Añadió que uno de los principales desafíos consiste en mantener políticas públicas que fortalezcan esa integración frente a escenarios de incertidumbre comercial y modificaciones en materia arancelaria, al considerar que la competitividad regional depende de la coordinación entre gobiernos y del impulso permanente al comercio transfronterizo.

La visión turística también ocupó un lugar relevante.

José Antonio Rico Casillas, presidente de la Asociación de Hoteles del Noroeste, destacó que la cercanía con California representa una ventaja competitiva para Tijuana, particularmente en sectores como el turismo médico y de negocios, aunque advirtió que el crecimiento debe ir acompañado de estrategias permanentes de promoción y coordinación institucional.

Mientras el diputado federal Fernando Castro Trenti, propuso dejar de pensar la frontera únicamente como una línea divisoria y comenzar a entenderla como un espacio de integración permanente.

Para el legislador, Baja California y California requieren construir un gran acuerdo de convivencia institucional que involucre a gobiernos, congresos y organismos empresariales para resolver problemas comunes como la movilidad, el cruce fronterizo y la competitividad regional. “Somos transfronterizos”, resumió durante su intervención.

Darío Mercado, presidente de CANACO SERVYTUR Álvaro Obregón y Víctor Gardoqui Maradiaga, CANACO SERVYTUR Álvaro Obregón, complementaron el debate con una exposición que planteó la necesidad de transformar la interacción cotidiana entre Tijuana y California en una estrategia permanente de desarrollo económico.

Durante la presentación se expuso un diagnóstico sobre las fortalezas de la región —como la cercanía geográfica, la experiencia exportadora y la infraestructura industrial—, así como desafíos relacionados con infraestructura, regulación, agua, movilidad y continuidad de políticas públicas.

Como parte de las propuestas, se planteó impulsar una “Declaración Tijuana para la Integración Económica, la Competitividad y la Prosperidad Binacional”, concebida como un acuerdo de trabajo entre empresarios, academia, sociedad civil y gobiernos para desarrollar proyectos conjuntos que fortalezcan la competitividad de la región fronteriza.

El mensaje fue constante: la frontera no debe entenderse como un límite, sino como una plataforma compartida de innovación, comercio, turismo e inversión.

Más allá del centenario de la Canaco Tijuana, el conversatorio dejó sobre la mesa una propuesta que busca trascender el acto conmemorativo: convertir la cooperación binacional en una política permanente que permita aprovechar el potencial económico de una región donde diariamente convergen empresas, trabajadores, estudiantes y familias de ambos lados de la frontera.