“Las industrias que liderarán la próxima década no serán necesariamente las que produzcan más, sino las que logren desarrollar más conocimiento alrededor de lo que producen”, señaló Janete Salcedo, directora de Marketing y Desarrollo de la Asociación de Emprendedores Veganos de México (AEVM), al destacar el avance de la economía basada en plantas en el país.
El mercado plant-based en México superó los 75 mil millones de pesos en 2025, de acuerdo con estimaciones del sector, en un contexto de crecimiento que ha favorecido el surgimiento de empresas enfocadas en la innovación, la investigación aplicada y el desarrollo de productos con mayor valor agregado.
La evolución de esta industria ha ampliado la demanda de capacidades especializadas en áreas como nuevos ingredientes, proteínas alternativas, cosmética, nutrición, empaques y comercio electrónico. Con ello, las empresas buscan competir no solo por el precio, sino mediante conocimiento, diferenciación y procesos productivos más sofisticados.
El desarrollo de productos de origen vegetal involucra una cadena productiva que puede integrar a productores agrícolas, laboratorios de formulación, fabricantes de ingredientes, operadores logísticos, especialistas en certificación, diseñadores de empaque y empresas de manufactura.
Para la AEVM, esta transformación representa una oportunidad para fortalecer a proveedores nacionales y consolidar una base empresarial con mayor capacidad de innovación y escalabilidad. En este proceso, compañías como Güd, Benji Gourmet y Meathical son señaladas como ejemplos de negocios que han apostado por desarrollar soluciones en categorías como sustitutos lácteos, alternativas cárnicas y proteínas.
La profesionalización del sector también ha elevado las exigencias para las empresas, que deben incorporar investigación, certificaciones, control de calidad, trazabilidad y propiedad intelectual para responder a consumidores y compradores cada vez más especializados.
En este escenario, la colaboración entre empresas, universidades, centros de investigación y proveedores se perfila como un factor estratégico para acelerar la transferencia de conocimiento, mejorar los procesos de innovación y fortalecer capacidades productivas en México.
La asociación considera que el siguiente paso para la economía basada en plantas será consolidar empresas capaces de competir a partir de la especialización y el conocimiento, con una mayor participación de talento, investigación, manufactura y propiedad intelectual desarrollados en el país.


