América Latina debe redefinir su estrategia ante el nuevo orden mundial, advierten líderes internacionales

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La transformación del orden mundial obliga a América Latina y el Caribe a replantear su estrategia de desarrollo, fortalecer sus instituciones y aprovechar sus ventajas competitivas para responder a un escenario geopolítico marcado por la competencia entre potencias, el debilitamiento del multilateralismo y los cambios en la economía global, coincidieron especialistas internacionales durante la presentación del libro Rupturas y Oportunidades. Propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica.

La obra, de 400 páginas, fue presentada en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en Santiago de Chile, y reúne las conclusiones de un grupo de trabajo integrado por 13 comisionados internacionales, entre ellos el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas.

La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien copresidió el grupo de trabajo, señaló que el mundo atraviesa profundas transformaciones, entre ellas una globalización que ha dejado de privilegiar únicamente la eficiencia económica para dar mayor peso a la seguridad, el debilitamiento del multilateralismo, la transición de un sistema unipolar hacia uno multipolar y una creciente importancia del llamado poder blando, sustentado en activos como la diversidad cultural, el patrimonio y el turismo.

Asimismo, advirtió sobre el retroceso en materia de igualdad de género, derechos de las mujeres e inclusión, además del impacto de la desinformación y la crisis de confianza en la información en la era de la inteligencia artificial, el debilitamiento de las democracias y la falta de consensos globales para enfrentar el cambio climático.

Por su parte, el expresidente de Colombia, Iván Duque, afirmó que América Latina posee recursos estratégicos cada vez más demandados a nivel internacional, como energía, alimentos, minerales críticos, biodiversidad, talento y capacidades productivas, pero advirtió que convertir esas ventajas en desarrollo requerirá instituciones sólidas, reglas claras y una mayor coordinación regional.

“El reto es transformar las oportunidades en desarrollo y proyección internacional. Se puede lograr movilizando los activos que la región posee, pero requieren estrategias claras, instituciones fuertes y gobernanza efectiva”, señaló.

Duque consideró que la región debe ampliar sus alianzas internacionales, evitar alineamientos rígidos entre bloques geopolíticos y fortalecer la capacidad de los Estados para enfrentar desafíos como la polarización política, la pérdida de confianza institucional y el crecimiento del crimen organizado.

El secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar Xirinachs, destacó que durante las últimas dos décadas el equilibrio del poder económico mundial se ha modificado con una mayor participación del denominado sur global, acompañado por cambios tecnológicos, migratorios, climáticos y demográficos.

Advirtió que la inacción representa un riesgo para la región y llamó a construir estrategias de largo plazo que permitan enfrentar la nueva realidad internacional.

“Los países de la región tienen la oportunidad de desarrollar estrategias claras para enfrentar la nueva era geopolítica, adaptadas a sus propias condiciones, pero ello requerirá acción deliberada, coordinación y visión de largo plazo”, expresó.

Durante la presentación también participó Qian Liu, fundadora y directora ejecutiva de Wusawa Advisory, quien subrayó que América Latina concentra 46 por ciento de las reservas mundiales de litio y 35 por ciento del cobre, aunque señaló que el principal reto consiste en desarrollar cadenas de valor que permitan procesar esos recursos, generar innovación y crear empleos de mayor calidad.

En tanto, el editor en jefe de Americas Quarterly, Brian Winter, sostuvo que las relaciones entre Estados Unidos y América Latina atraviesan una etapa de redefinición, marcada por un mayor énfasis en la seguridad regional y el combate al crimen organizado, así como por políticas comerciales más proteccionistas.

Por su parte, el exalto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, consideró que América Latina necesita fortalecer su integración económica y construir una posición política propia frente a los nuevos equilibrios internacionales, al advertir que problemas como la inseguridad y la violencia organizada trascienden las fronteras nacionales.

Los participantes coincidieron en que el contexto internacional abre importantes oportunidades para América Latina y el Caribe, pero subrayaron que aprovecharlas dependerá de la capacidad de los gobiernos para impulsar reformas, fortalecer las instituciones democráticas, promover la cooperación regional y diseñar políticas públicas con visión estratégica de largo plazo.