Canasta alimentaria se encarece hasta 3.8% en ciudades; papa y cebolla presionan el gasto de los hogares

0
3

Ciudad de México, 11 de agosto de 2026.— El costo de la canasta alimentaria volvió a aumentar en México durante julio: 3.8 por ciento anual en las zonas urbanas y 2.0 por ciento en las rurales, de acuerdo con la actualización de las Líneas de Pobreza publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El incremento fue mayor para quienes viven en las ciudades. La Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, que representa el valor mensual de la canasta alimentaria por persona, se ubicó en 2 mil 545.72 pesos en el ámbito urbano, mientras que en el rural alcanzó mil 894.69 pesos.

Esto significa que una persona residente de una zona urbana requirió, en promedio, al menos 84.86 pesos diarios para cubrir exclusivamente los alimentos considerados en esta canasta; en el ámbito rural el monto fue de 63.16 pesos diarios.

El comportamiento de la canasta urbana superó incluso a la inflación general anual, que en julio se ubicó en 3.1 por ciento. Mientras la canasta alimentaria urbana aumentó 3.8 por ciento, la rural avanzó 2.0 por ciento.

Papa y cebolla, entre los productos que más presionaron la canasta

Entre los componentes que tuvieron mayor incidencia en el encarecimiento de los alimentos destacan las comidas y bebidas consumidas fuera del hogar, la papa y la cebolla. El precio de la papa registró un aumento anual de 62.3 por ciento, mientras que el de la cebolla avanzó 33.6 por ciento y los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar subieron 6.0 por ciento.

En las zonas urbanas, estos tres componentes concentraron buena parte de la presión sobre la canasta: los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar tuvieron una incidencia relativa de 48.5 por ciento; la papa, de 28.3 por ciento, y la cebolla, de 12.1 por ciento.

Los datos del INEGI muestran, por ejemplo, que dentro de la canasta urbana el gasto mensual considerado para alimentos y bebidas fuera del hogar alcanzó 793.69 pesos, mientras que los refrescos representaron 113.25 pesos, la papa 68.02 pesos y la cebolla 44.31 pesos.

Vivir en una ciudad requiere casi 4 mil 900 pesos mensuales para cubrir necesidades básicas

El panorama se amplía cuando se consideran no sólo los alimentos, sino también los bienes y servicios indispensables. La Línea de Pobreza por Ingresos, que integra la canasta alimentaria y la no alimentaria, llegó en julio a 4 mil 884.09 pesos mensuales por persona en las zonas urbanas y 3 mil 494.78 pesos en las rurales.

En términos anuales, estas líneas aumentaron 3.5 por ciento en las ciudades y 2.9 por ciento en el ámbito rural. Además de los alimentos, el transporte público y los gastos relacionados con educación, cultura y recreación estuvieron entre los rubros que más contribuyeron al incremento.

En las zonas urbanas, el transporte público aumentó 8.0 por ciento anual, mientras que educación, cultura y recreación registraron un incremento de 5.9 por ciento.

Las Líneas de Pobreza funcionan como un referente monetario para determinar si los ingresos mensuales de una persona son suficientes para adquirir la canasta alimentaria y otros bienes y servicios necesarios. Desde julio de 2025, el INEGI genera y actualiza mensualmente estos indicadores bajo los criterios metodológicos utilizados previamente por el Coneval.