Cuautitlán Izcalli, Estado de México.— El Gobierno de Cuautitlán Izcalli aclaró que la presencia de policías municipales en un conjunto habitacional de Arcos del Alba, denunciada públicamente por Karla Lechuga como un presunto intento de ingresar a su departamento, correspondió al cumplimiento de una medida de protección solicitada por la Fiscalía especializada en desapariciones y no a un operativo, revisión o inspección de su vivienda.
La autoridad municipal señaló además que este tipo de visitas se ha realizado de manera periódica como parte de la medida de protección vigente y compartió fotografías adicionales de actuaciones anteriores, las cuales —indicó— considera necesario tomar en cuenta para contextualizar lo ocurrido el 14 de agosto.
Municipio rechaza intento de ingreso al departamento
Ante los señalamientos, la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de Cuautitlán Izcalli rechazó categóricamente que los policías hayan intentado ingresar al departamento, revisar el inmueble o intervenir pertenencias personales.
De acuerdo con la versión oficial, la presencia de los agentes obedeció a una medida de protección vigente en favor de Lechuga, solicitada a la corporación municipal por la Fiscalía Especializada para la Investigación y Persecución de Delitos en Materia de Desaparición Forzada y la Desaparición Cometida por Particulares.
La autoridad ministerial, explicó el municipio, instruyó a la Policía Municipal a efectuar visitas periódicas al domicilio, llevar una bitácora con fecha y hora de cada visita, obtener la firma de las personas beneficiarias y presentar informes periódicos sobre el cumplimiento de la medida.
Por esta razón, el gobierno local sostiene que la presencia policial del jueves no constituyó una acción extraordinaria, sino que forma parte de un procedimiento que se ha llevado a cabo de manera constante.
El municipio proporcionó además fotografías correspondientes a otras visitas realizadas como parte de estas medidas de protección, y solicitó que esos antecedentes también sean considerados al contextualizar la actuación de los policías.
Cabe destacar que la aclaración surgió luego de que Karla Lechuga denunciara en redes sociales que elementos de la Policía Municipal presuntamente intentaron entrar a su departamento con el argumento de que debían tomar fotografías, incluso si ella no se encontraba en el lugar.
En su publicación sostuvo que continuará buscando a su hijo.
¿Qué ocurrió la noche del 14 de agosto?
Según el reporte de la Comisaría, alrededor de las 20:30 horas del 14 de agosto, dos policías municipales llegaron al domicilio señalado previamente por la autoridad ministerial.
Al arribar al conjunto habitacional, los agentes se entrevistaron con una residente, a quien explicaron el motivo de su presencia. De acuerdo con la versión municipal, la mujer les permitió acceder a las áreas comunes y les indicó dónde se encontraba el edificio correspondiente.
Una vez frente al departamento, los policías llamaron en distintas ocasiones para tratar de localizar a la beneficiaria de la medida de protección.
La Comisaría sostiene que, al no recibir respuesta, los elementos se retiraron sin ingresar al departamento.
Esta versión contradice el señalamiento realizado por Lechuga en redes sociales, donde afirmó que los agentes intentaron ingresar a su vivienda y manifestó preocupación por lo ocurrido.
Fotografías serían para acreditar las visitas
Respecto a las fotografías que habrían tomado los agentes, el gobierno municipal explicó que las imágenes forman parte del registro de actuación de los policías y tienen como propósito acreditar que se efectuó la visita de seguimiento ordenada por la Fiscalía.
Según la Comisaría, las fotografías no tienen como finalidad inspeccionar el interior del domicilio ni documentar las pertenencias de la beneficiaria.
La autoridad local indicó que cuenta con imágenes de visitas realizadas previamente bajo este mismo mecanismo, lo que, desde su perspectiva, permite acreditar que la documentación fotográfica no comenzó a raíz de la publicación o de los señalamientos de Lechuga, sino que forma parte del seguimiento de la medida.
Dos versiones sobre un mismo hecho
Hasta ahora existen, por tanto, dos versiones sobre lo sucedido.
Por un lado, Karla Lechuga considera que la actuación de los policías fue intimidatoria y pidió públicamente garantías para ella, su familia y sus bienes. Además, reiteró que continuará con la búsqueda de su hijo.
Por otro, el Gobierno de Cuautitlán Izcalli sostiene que los agentes únicamente acudieron para cumplir una medida de protección ordenada por la Fiscalía, que no intentaron entrar al departamento y que las fotografías tomadas forman parte de los mecanismos para acreditar las visitas periódicas.
La Comisaría aseguró que comprende la preocupación generada por el episodio y afirmó que continuará cumpliendo las medidas de protección con respeto a la privacidad y bajo las instrucciones de la autoridad ministerial.
El gobierno municipal manifestó también su disposición al diálogo y a colaborar con las autoridades responsables de la investigación, además de mantener el acompañamiento a las personas beneficiarias de este tipo de medidas.
La controversia deberá esclarecerse a partir de los registros de las actuaciones policiales y, en su caso, de la información que pueda proporcionar la Fiscalía que solicitó la medida de protección, autoridad que habría establecido las condiciones bajo las cuales deben efectuarse las visitas.





