Álvaro Obregón incorporó información obtenida por el microsatélite MXÁO-1 a la actualización de su Atlas de Riesgos, con la que desarrolló un mapa para identificar zonas con susceptibilidad media, alta y muy alta a incendios forestales y de pastizal, una herramienta que busca anticipar emergencias en una demarcación marcada por barrancas, minas, pendientes y asentamientos en zonas de riesgo.
Ciudad de México, 20 de agosto de 2026.– La nueva herramienta tecnológica fue uno de los principales resultados presentados durante la Primera Sesión Ordinaria del Consejo de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, encabezada por el alcalde Javier López Casarín y el director de Protección Civil de la demarcación, Gabriel Benavides Jones.
Durante el encuentro, en el que participó Myriam Urzúa Venegas, titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México, se revisaron las acciones implementadas para fortalecer la prevención y capacidad de respuesta ante emergencias.
La geografía de Álvaro Obregón representa uno de los principales desafíos. La existencia de barrancas, antiguas minas, zonas con pendientes pronunciadas y viviendas asentadas en áreas susceptibles a riesgos obliga a mantener vigilancia y prevención permanentes.
López Casarín señaló que enfrentar estas condiciones requiere coordinación entre los diferentes niveles de gobierno, pero también una ciudadanía informada que conozca los riesgos de su entorno y sepa cómo actuar antes, durante y después de una emergencia.
Microsatélite ayuda a ubicar zonas con mayor riesgo de incendios
Uno de los componentes novedosos de la estrategia es el aprovechamiento de las imágenes obtenidas por el microsatélite MXÁO-1.
La información fue georreferenciada por la Unidad de Geomática de la Alcaldía y utilizada para desarrollar un mapa de susceptibilidad a incendios forestales y de pastizal, en el que las zonas fueron clasificadas con niveles de riesgo medio, alto y muy alto.
Los resultados no se quedaron únicamente en el análisis de imágenes. La información fue contrastada con los puntos donde Protección Civil había atendido previamente emergencias por incendios, lo que permitió validar la presencia de estos fenómenos y mejorar la identificación territorial de las áreas vulnerables.
El objetivo es que estos datos permitan orientar con mayor precisión las acciones preventivas y concentrar recursos en los lugares donde existe una mayor posibilidad de enfrentar emergencias.
Abren 14 kilómetros de brechas contra incendios
Durante la temporada de estiaje también se realizaron trabajos preventivos en 14 kilómetros de brechas cortafuego ubicadas en Lomas de Tarango, Barranca Mixcoac, Lomas de Santa Fe y Alameda Poniente.
Estas intervenciones buscan dificultar la propagación del fuego y facilitar las labores de respuesta en caso de incendios forestales.
En paralelo, durante la temporada de lluvias se mantienen acciones de monitoreo y atención frente a inundaciones, encharcamientos y caída de árboles, en coordinación con autoridades del Gobierno de la Ciudad de México.
La prevención cobra especial importancia debido a los elevados acumulados de lluvia registrados en la demarcación y a las características del terreno, que pueden incrementar la vulnerabilidad en determinados puntos.
Eventos reunieron a 165 mil personas sin incidentes
La estrategia de Protección Civil también abarca los eventos masivos.
La Alcaldía reportó la atención de 115 solicitudes relacionadas con programas especiales y eventos de concentración masiva, además de la revisión de 192 programas internos de Protección Civil con motivo de la Feria de las Flores y las actividades relacionadas con el Mundial 2026.
Entre el 11 de junio y el 19 de julio, estos eventos reunieron a 165 mil personas en Álvaro Obregón. De acuerdo con la información proporcionada, la demarcación registró el mayor aforo durante ese periodo sin incidentes.
Con la actualización del Atlas de Riesgos y la incorporación de información satelital, la apuesta de Álvaro Obregón es pasar de una política concentrada únicamente en reaccionar ante las emergencias a un modelo que permita identificar riesgos, anticipar escenarios y reducir vulnerabilidades antes de que ocurra un incidente.


