“Cada generación formada en sus aulas contribuye a investigar, transmitir y renovar nuestro patrimonio cultural desde la educación artística pública”, afirmó la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, al destacar la trayectoria de la Escuela Nacional de Danza Folklórica (ENDF), que en 2026 conmemora 48 años de su fundación y 20 años de la Licenciatura en Danza Folklórica.
Fundada en agosto de 1978, la ENDF ha construido durante casi cinco décadas un modelo de formación dedicado al conocimiento, enseñanza, investigación y difusión de las expresiones dancísticas tradicionales de México, al tiempo que ha adaptado sus programas académicos a las transformaciones de la práctica profesional.
“Con esta celebración reconocemos una política educativa que mantiene vivas las expresiones dancísticas de México”, señaló Curiel de Icaza al referirse al trabajo desarrollado por la institución, adscrita al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
De una formación de seis años a estudios de licenciatura
La Escuela Nacional de Danza Folklórica surgió como parte del entonces Sistema Nacional para la Enseñanza Profesional de la Danza. Su primer plan académico tenía una duración de seis años e integraba la preparación especializada en danza con estudios de secundaria y bachillerato.
Desde sus primeros años, la institución orientó su enseñanza al reconocimiento de la diversidad cultural de México a través de la danza, una línea que posteriormente se amplió mediante la incorporación de investigación, prácticas de campo, docencia, cursos sobre tradiciones dancísticas y procesos de creación escénica.
Uno de los principales cambios ocurrió durante el ciclo escolar 2006-2007, cuando comenzó a operar el primer plan de estudios de nivel superior de la Licenciatura en Danza Folklórica, programa que en 2026 cumple dos décadas.
En 2017, la licenciatura fue reestructurada para actualizar sus fundamentos teóricos, pedagógicos y metodológicos de acuerdo con la evolución de la disciplina.
Más que interpretar bailes tradicionales
El modelo educativo de la ENDF busca que la formación profesional no se limite a la ejecución de las expresiones dancísticas.
Actualmente integra áreas como creación coreográfica, coreología, pedagogía, gestión cultural y escenificación, con herramientas para que las y los egresados puedan desarrollarse profesionalmente en la interpretación, creación, enseñanza, investigación y difusión de la danza folklórica.
Esta perspectiva también permite estudiar las manifestaciones dancísticas dentro de su contexto social y cultural y trabajar directamente con las tradiciones de diferentes regiones del país.
Educación artística para preservar un patrimonio vivo
La conmemoración de los 48 años de la ENDF también pone en perspectiva la participación de estudiantes, docentes, egresados y representantes de comunidades portadoras de tradiciones dancísticas en la construcción de este proyecto educativo.
A diferencia de una visión que reduce el folklore a una representación escénica, el trabajo académico de la escuela incorpora la investigación y el acercamiento a los contextos donde se originan y permanecen las distintas expresiones.
De esta manera, la institución ha buscado contribuir tanto a la formación de profesionales como a la documentación, transmisión y renovación de las manifestaciones dancísticas que forman parte de la diversidad cultural mexicana.
A 48 años de su creación y dos décadas del inicio de su licenciatura, la Escuela Nacional de Danza Folklórica llega a su aniversario con el desafío de continuar formando nuevas generaciones capaces de preservar el patrimonio dancístico sin convertirlo en una expresión estática, sino manteniéndolo como una práctica cultural viva y en transformación.


