“Una democracia incluyente no se limita a contar votos, sino que debe garantizar que todas las personas participen y estén representadas en igualdad de condiciones”, afirmó Amalia Pulido Gómez, consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), al advertir que las acciones afirmativas deben contar con mecanismos que impidan simulaciones y garanticen un acceso efectivo al poder.
Evitar candidaturas simuladas, garantizar posiciones realmente competitivas y asegurar que las personas de grupos históricamente vulnerados puedan ejercer los cargos con autonomía son algunos de los principales desafíos rumbo al próximo proceso electoral local en el Estado de México, coincidieron especialistas durante un panel organizado por el IEEM y la revista Voz y Voto.
El encuentro, denominado “Identidad y representación: retos para una democracia incluyente”, abordó los avances y pendientes para garantizar una participación política efectiva de las personas de la diversidad sexual y de género, así como de otros sectores históricamente subrepresentados.
Acciones afirmativas llevaron a 67 personas a cargos en 2024
Pulido Gómez recordó que las acciones afirmativas fueron implementadas por primera vez en el Estado de México en 2024 y permitieron la elección de 67 personas: 31 mujeres y 36 hombres.
Del total, 14 pertenecen a la diversidad sexual y de género: 10 mujeres y cuatro hombres.
Sin embargo, la presidenta del IEEM señaló que la evaluación de estas medidas no debe concentrarse únicamente en contabilizar el número de candidaturas.
También deberá analizarse a qué cargos son postuladas las personas, qué posiciones ocupan en las listas y qué posibilidades reales tienen de ganar una elección, para determinar si las acciones afirmativas se traducen efectivamente en representación política.
Buscan cerrar espacios a candidaturas simuladas
La consejera electoral Paula Melgarejo Salgado señaló que el próximo proceso electoral plantea tres retos centrales: prevenir simulaciones, generar condiciones efectivas para acceder a los cargos y brindar certeza jurídica.
En el caso de las personas de la diversidad sexual y de género, sostuvo que los mecanismos utilizados para acreditar la pertenencia a estos grupos deben ser garantistas y respetar tanto los derechos humanos como los datos personales sensibles.
Los resultados obtenidos durante las elecciones de 2024 serán analizados para diseñar las próximas medidas, considerando factores como la distribución de la población y el grado de competitividad de las candidaturas.
“No basta con ocupar espacios”
Por su parte, Ricardo Coyotzin Torres, presidente de la asociación civil Fuera del Clóset, advirtió que una acción afirmativa pierde su propósito cuando no ofrece oportunidades reales para acceder a espacios donde se toman decisiones.
Planteó la necesidad de garantizar candidaturas competitivas, impedir sustituciones fraudulentas, promover una mayor participación de personas de la diversidad sexual dentro de los partidos políticos y facilitar mecanismos para presentar denuncias.
En tanto, Óscar Daniel Rodríguez Fuentes, consejero presidente provisional del Instituto Electoral de Coahuila, agregó que entre los desafíos se encuentran la simulación, el fraude a la ley y la violencia política por orientación sexual, identidad o expresión de género.
Subrayó que conseguir una candidatura o ganar una elección tampoco es suficiente: las personas pertenecientes a grupos históricamente vulnerados deben tener condiciones para ejercer sus cargos con autonomía e intervenir en la definición de la agenda pública.
Piden mantener abierto el debate
La directora de la revista Voz y Voto, Gloria Alcocer Olmos, destacó que la discusión sobre las acciones afirmativas debe permanecer abierta e incorporar directamente las experiencias de las poblaciones involucradas.
Consideró necesario analizar lo ocurrido en diferentes entidades del país para identificar buenas prácticas y evitar retrocesos en materia de representación política.
El desafío rumbo al siguiente proceso electoral mexiquense será, de acuerdo con lo expuesto durante el encuentro, pasar de garantizar candidaturas en el papel a conseguir una representación efectiva, con posibilidades reales de competir, acceder al poder y ejercerlo sin discriminación ni simulaciones.


