Retiro de visas a transportistas amenaza con frenar exportaciones entre México y EU

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El retiro sostenido de visas B-1 a operadores mexicanos ya reduce la disponibilidad de conductores para trasladar mercancías hacia Estados Unidos y podría provocar retrasos, mayores costos logísticos y cuellos de botella durante la temporada alta de fin de año, alertaron representantes de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga.

El endurecimiento de las revisiones migratorias y comerciales en la frontera comienza a ejercer presión sobre el intercambio de mercancías entre México y Estados Unidos, especialmente en cruces estratégicos como Nuevo Laredo, Tijuana y Mexicali.

Representantes regionales de la Canacar estimaron que alrededor de 25 mil operadores mexicanos perdieron sus visas B-1 entre enero de 2025 y agosto de 2026. La cifra debe manejarse con cautela, pues no ha sido confirmada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, el Departamento de Estado o el Departamento de Transporte de Estados Unidos.

La dirigencia nacional de Canacar había reportado previamente el retiro de aproximadamente 20 mil visas a conductores mexicanos entre abril de 2025 y abril de 2026, dentro de un universo de alrededor de 194 mil operadores extranjeros. Este cálculo también es gremial y no cuenta con un registro público estadounidense que permita verificarlo de manera independiente.

En contraste, el secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, señaló que cerca de 3 mil 200 conductores comerciales mexicanos tuvieron sus visas revocadas desde enero de 2026 específicamente por presuntas violaciones a las disposiciones contra el cabotaje.

Las cifras no necesariamente se contradicen, debido a que corresponden a periodos, fuentes y causas distintas. Mientras el dato expuesto por Duffy se limita al cabotaje, las estimaciones de Canacar también consideran casos relacionados con el dominio del inglés, irregularidades migratorias y otros criterios aplicados durante las inspecciones.

¿Qué permite la visa B-1 a los transportistas?

La visa B-1 permite a los operadores mexicanos ingresar temporalmente a Estados Unidos para entregar carga internacional procedente de México o recoger mercancía destinada al mercado mexicano.

Los conductores deben contar con pasaporte, visa vigente y la documentación migratoria y comercial correspondiente, según los requisitos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

Esta visa de negocios no autoriza el cabotaje, es decir, el traslado comercial de mercancías entre dos puntos ubicados dentro de Estados Unidos. Tampoco constituye una residencia ni un permiso para trabajar permanentemente en ese país.

El conflicto surge por diferencias en la interpretación de algunos movimientos realizados después de entregar una carga internacional.

La Canacar sostiene que trasladar un camión vacío para recoger mercancía con destino a México forma parte del comercio transfronterizo. Sin embargo, transportistas denuncian que algunas maniobras han sido consideradas por agentes estadounidenses como actividad doméstica.

Operadores denuncian cancelaciones sin explicación

Delegaciones de Canacar en la frontera norte han denunciado que algunos conductores reciben la cancelación de sus visas después de inspecciones en puentes fronterizos o carreteras, sin obtener un documento que explique claramente la infracción o indique cómo pueden inconformarse.

Operadores de Mexicali también han reportado revisiones de unidades y teléfonos celulares, así como el bloqueo de las cámaras instaladas en los camiones. Estas acusaciones corresponden a testimonios recopilados por el gremio y no han sido reconocidas como una práctica general por las autoridades estadounidenses.

Representantes de Canacar en Nuevo Laredo atribuyeron parte de las cancelaciones al intercambio de información entre el Departamento de Transporte y CBP, mediante el cual pueden detectarse antecedentes o advertencias relacionados con posibles operaciones de cabotaje.

Esta explicación procede del sector transportista; Estados Unidos no ha publicado un informe que confirme que las visas se cancelen automáticamente por la existencia de una advertencia previa.

Sean Duffy ha defendido el endurecimiento de la vigilancia y sostuvo que el gobierno estadounidense trabaja con CBP para retirar las visas de quienes violen sus disposiciones.

El funcionario también manifestó que la estrategia busca proteger los empleos y las cargas para las empresas y los conductores estadounidenses, de acuerdo con declaraciones recopiladas por FreightWaves.

Refuerzan requisito de dominio del inglés

El presidente Donald Trump firmó el 28 de abril de 2025 una orden ejecutiva para reforzar el requisito de dominio del inglés entre los conductores de vehículos comerciales.

Desde el 25 de junio de ese año, los operadores que no puedan leer señalamientos, comunicarse con las autoridades o responder preguntas en inglés pueden ser puestos fuera de servicio.

Esta sanción no equivale automáticamente a la cancelación de la visa, aunque puede generar antecedentes que compliquen la continuidad de las operaciones o futuros trámites migratorios.

Ante las nuevas disposiciones, Canacar puso en marcha cursos virtuales de inglés para operadores y sus familias.

El endurecimiento de las revisiones también busca impedir que empresas estadounidenses contraten a mexicanos con visa B-1 para realizar recorridos internos, una práctica irregular que permitiría reducir costos laborales, fiscales y de seguridad social.

Advierten retrasos y presión sobre los fletes

La reducción del grupo de conductores autorizados para cruzar la frontera limita la capacidad en las rutas México-Estados Unidos, especialmente para el traslado de exportaciones mexicanas hacia el norte.

Uber Freight reportó que mercancías de exportación permanecen detenidas en Nuevo Laredo mientras esperan la llegada de operadores con visa B-1. La empresa recomendó a sus clientes evaluar el transbordo como alternativa ante las restricciones actuales.

Este procedimiento implica descargar la mercancía en la frontera y colocarla en una unidad operada por un conductor estadounidense, lo que puede incrementar los tiempos, los costos y el riesgo de daños o pérdidas.

Entre los sectores vulnerables se encuentran los dispositivos médicos, productos electrónicos, componentes tecnológicos, alimentos y mercancías perecederas procedentes de Baja California, Sonora y otras entidades exportadoras.

La Canacar advirtió que el problema podría intensificarse entre octubre y diciembre, periodo en el que aumenta el traslado de inventarios y mercancías.

Hasta ahora no existe un estudio público de las secretarías de Economía o Hacienda que cuantifique el posible impacto; por ello, el escenario de una crisis logística debe considerarse una alerta gremial, no un pronóstico oficial de desabasto.

México también enfrenta escasez de conductores

El país registra un déficit cercano a 90 mil operadores de carga, según estimaciones gremiales que varían de acuerdo con la delegación y la metodología utilizada.

Los conductores que pierden la posibilidad de cruzar pueden incorporarse al mercado mexicano, pero dejan vacantes las rutas internacionales, que requieren mayor experiencia, capacitación y conocimiento de las disposiciones estadounidenses.

La sustitución apresurada de operadores experimentados también podría afectar los estándares de seguridad, advirtió la Canacar.

Hasta el 31 de agosto no se había anunciado públicamente un acuerdo bilateral para detener las revocaciones o establecer un procedimiento uniforme de revisión.

El gremio busca abrir canales de diálogo mediante el Consejo Coordinador Empresarial, representaciones consulares y autoridades de México y Estados Unidos.