“El maestro Felguérez fue un destacado escultor y también un gran dibujante”, afirmó la historiadora del arte Lilia Prado al presentar una exposición que reunió 41 piezas del creador zacatecano y recorrió cuatro décadas de exploración gráfica, geométrica y tecnológica.
La exposición Irrupción Manuel Felguérez. Donación Mercedes Oteyza abrió sus puertas en el Museo Palacio Postal con estampas, carpetas, esculturas, dos óleos y un material audiovisual que mostraron la evolución artística de uno de los principales representantes de la Generación de la Ruptura.
La muestra, organizada por la Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, a través del Museo Nacional de la Estampa, comenzó el 27 de agosto de 2026 y permanecería abierta al público hasta el 10 de enero de 2027.
Bajo la propuesta curatorial de Lilia Prado, las obras quedaron distribuidas en tres núcleos temáticos: Geometría constructiva y orgánica, Geometría orgánica y Materia y gestualidad.
El recorrido permitió observar el tránsito de Felguérez desde las composiciones construidas con figuras simples, como triángulos, círculos y cuadrados, hacia formas orgánicas, procesos introspectivos y una expresión más libre basada en la materia y el gesto.
Donación fortaleció el acervo del MUNAE
Las piezas fueron creadas entre 1986 y 2019 y llegaron al Museo Nacional de la Estampa mediante diferentes donaciones.
Mercedes Oteyza, viuda del artista, aportó 38 obras que permitieron ampliar el acervo y ofrecer una revisión más completa de la producción gráfica de Felguérez.
La selección mostró el carácter autónomo de su trabajo gráfico y su capacidad para trasladar ideas entre disciplinas como el dibujo, la pintura, la escultura y la estampa.
Prado explicó que el artista trabajó tanto con estructuras geométricas como con formas orgánicas, una combinación que pudo apreciarse a lo largo de los tres apartados de la exposición.
Felguérez abrió camino a la abstracción en México
Manuel Felguérez formó parte de la Generación de la Ruptura, grupo que durante la década de 1950 impulsó nuevos lenguajes plásticos frente al predominio del muralismo y de la Escuela Mexicana de Pintura.
El artista zacatecano se convirtió en una figura central de la abstracción en México y desarrolló una producción caracterizada por la experimentación con formas geométricas, materiales industriales y recursos tecnológicos.
Su trayectoria incluyó pintura, escultura, dibujo, grabado, murales y proyectos vinculados con el uso de sistemas computacionales en la creación artística.
La exposición recuperó esa diversidad y mostró cómo Felguérez evitó permanecer dentro de una sola disciplina o lenguaje visual.
Colaboración amplió espacios para el arte gráfico
El traslado de la exposición al Museo Palacio Postal amplió las posibilidades para que nuevos públicos conocieran la obra del artista y permitió extender la colaboración entre instituciones culturales.
El INBAL y el MUNAE buscaron con esta muestra fortalecer la conservación, investigación y difusión del arte gráfico mexicano, además de acercar sus acervos a otros recintos de la Ciudad de México.
La selección ofreció un recorrido por la evolución creativa de Felguérez y confirmó la relevancia de su legado dentro del arte moderno mexicano.


