Siete silencios y 2 mil 983 nombres: Estados Unidos conmemora 25 años del 11-S

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  • Por primera vez, la ceremonia en Nueva York incluyó un séptimo silencio en memoria de quienes murieron posteriormente por enfermedades y lesiones relacionadas con los atentados.

Nueva York, 11 de septiembre de 2026.— A las 8:46 de la mañana, el Bajo Manhattan volvió a guardar silencio. Una campana marcó la hora exacta en que, hace 25 años, el vuelo 11 de American Airlines se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center y abrió una herida que Estados Unidos todavía no termina de cerrar.

En la plaza del Memorial del 11-S, las dos enormes piscinas que ocupan las huellas de las Torres Gemelas reflejaban un cielo distinto al de aquella mañana de 2001. Alrededor, familiares sostenían fotografías, flores y retratos de quienes salieron rumbo al trabajo y nunca regresaron.

Después del primer silencio comenzó el ritual que se repite cada año: pronunciar los nombres para impedir que el tiempo los reduzca a una cifra.

Familiares leyeron los nombres de las 2 mil 977 personas asesinadas durante los atentados del 11 de septiembre de 2001 y los de las seis víctimas del ataque contra el World Trade Center ocurrido el 26 de febrero de 1993. En total, fueron recordadas 2 mil 983 personas.

La lectura se prolongó durante cerca de cuatro horas. Participaron hijos que eran apenas unos niños cuando ocurrió el ataque y jóvenes que nunca conocieron a los familiares que ahora recuerdan. El paso de un cuarto de siglo podía medirse en ellos: en nietos nacidos después de la tragedia, en fotografías envejecidas y en voces que se quebraban antes de terminar un apellido.

Siete silencios para recordar una tragedia que continúa

Como cada aniversario, la ceremonia marcó seis momentos decisivos: los impactos contra las Torres Norte y Sur y el Pentágono; el derrumbe de ambos rascacielos, y la caída del vuelo 93 en Pensilvania.

Los silencios se realizaron a las 8:46, 9:03, 9:37, 9:59, 10:03 y 10:28 horas.

Sin embargo, este año hubo un séptimo.

Por primera vez, la conmemoración incluyó una pausa, al concluir la lectura de los nombres, para recordar a quienes fallecieron posteriormente por enfermedades o lesiones relacionadas con los atentados y con la exposición al polvo tóxico que cubrió el sur de Manhattan.

Este séptimo silencio se incorporará de manera permanente a las conmemoraciones anuales, de acuerdo con el Memorial y Museo Nacional del 11-S.

La cifra exacta de muertes provocadas por esas enfermedades continúa bajo estudio. El propio Memorial señala que miles de socorristas, trabajadores y habitantes han fallecido por padecimientos relacionados con la exposición, pero advierte que no todos los decesos registrados entre las personas inscritas en los programas de salud pueden atribuirse directamente al 11-S.

El Departamento de Bomberos de Nueva York perdió a 343 integrantes durante los atentados. Desde entonces, más de 600 bomberos y miembros retirados que participaron en las labores de rescate han muerto por enfermedades vinculadas con aquella jornada, mientras que 10 mil 562 integrantes del FDNY tienen certificado al menos un padecimiento físico relacionado con la exposición.

El duelo, así, dejó de pertenecer únicamente al martes 11 de septiembre de 2001. Se extendió durante años en forma de cáncer, enfermedades respiratorias, trastornos mentales y nuevas ausencias que llegaron mucho después de que fueran retirados los escombros.

Cuatro expresidentes acompañan a las familias

En la ceremonia de Nueva York estuvieron el vicepresidente JD Vance y los expresidentes Bill Clinton, George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden. También asistió el alcalde Zohran Mamdani, el primer musulmán en gobernar la ciudad.

Ninguno fue el protagonista. La plaza estuvo reservada principalmente para las familias, encargadas de mantener viva la memoria mediante la lectura de los nombres.

Durante la ceremonia, Terry Strada, viuda de Tom Strada, quien murió en el World Trade Center, criticó la relación de Estados Unidos con Arabia Saudita y pidió al vicepresidente llevar su mensaje a Washington.

Strada forma parte de un grupo de familiares que mantiene un litigio contra el gobierno saudí por su presunta participación en los atentados. Quince de los 19 secuestradores eran ciudadanos de Arabia Saudita, aunque el gobierno de ese país ha negado cualquier responsabilidad.

Trump conmemora el aniversario desde el Pentágono

El presidente Donald Trump no acudió a la ceremonia de Nueva York. Encabezó la conmemoración en el Pentágono, acompañado por la primera dama Melania Trump.

Allí fueron leídos los nombres de las 184 personas que murieron cuando el vuelo 77 de American Airlines impactó el costado oeste del complejo militar: 125 personas que se encontraban dentro del edificio y 59 pasajeros y tripulantes del avión, sin contar a los cinco secuestradores.

Bajo la lluvia, militares desplegaron una enorme bandera estadounidense sobre el muro reconstruido. Posteriormente, Trump recordó la unidad que surgió después de los atentados.

“Ese día todos éramos neoyorquinos. Todos éramos una familia”, afirmó.

El mandatario también vinculó la conmemoración con la guerra que Estados Unidos mantiene contra Irán.

“Nunca, nunca olvidaremos. Por eso luchamos hoy. No tenemos opción”, declaró.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, sostuvo la misma línea al relacionar los atentados con la política militar de Washington frente al gobierno iraní.

Así, el aniversario volvió a mostrar dos dimensiones distintas del 11-S: el duelo íntimo de las familias y el uso de su memoria dentro del discurso de seguridad nacional de Estados Unidos.

Shanksville recuerda a los pasajeros del vuelo 93

En Shanksville, Pensilvania, familiares y funcionarios rindieron homenaje a los 40 pasajeros y tripulantes del vuelo 93 de United Airlines.

La aeronave se estrelló en un campo después de que varios pasajeros y miembros de la tripulación intentaron recuperar el control del avión secuestrado. Las investigaciones determinaron que su posible objetivo era el Capitolio estadounidense.

Las campanas del recuerdo volvieron a sonar por cada una de las víctimas, cuyos nombres permanecen grabados en el memorial levantado en el lugar del impacto.

Dos columnas de luz regresarán al cielo de Nueva York

Al anochecer, Nueva York volverá a dibujar en el cielo lo que ya no existe sobre la tierra.

Las dos columnas del Tribute in Light se encenderán al caer la noche en el Bajo Manhattan y permanecerán visibles hasta el amanecer del 12 de septiembre, como una representación luminosa de las Torres Gemelas.

A las 20:00 horas se transmitirá por primera vez un programa especial desde la base de las columnas de luz, con testimonios y actuaciones musicales dedicadas a las víctimas y a la resiliencia de Nueva York.

En edificios públicos, cuarteles de bomberos, escuelas y plazas de Estados Unidos, las banderas permanecieron a media asta. La fecha también se conmemora oficialmente como el Día del Patriota y Día Nacional de Servicio y Conmemoración, con actividades comunitarias en memoria de las víctimas.

Veinticinco años después, el 11 de septiembre ya no representa únicamente el día en que cayeron las torres. También cuenta la historia de quienes sobrevivieron, de quienes enfermaron después de acudir al rescate y de una generación que conoce la tragedia únicamente por fotografías, grabaciones y relatos familiares.

En Nueva York, la memoria volvió a comenzar a las 8:46 de la mañana: con una campana, siete silencios y 2 mil 983 nombres pronunciados para impedir que el tiempo termine de borrarlos.