Tapetes, colchas, tapices, instalaciones y objetos de 25 artistas convierten al arte textil en una vía para explorar desde tradiciones ancestrales hasta relaciones económicas, condiciones laborales y discursos políticos en “El evento de un hilo. Narrativas globales en los textiles”, exposición que permanecerá abierta hasta el 3 de enero de 2027 en el Museo Tamayo.
La muestra, organizada por la Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo Tamayo, en colaboración con el Instituto de Relaciones Culturales Extranjeras de Alemania (IFA) y el Goethe-Institut Mexiko, propone mirar los textiles más allá de su función cotidiana o artesanal.
A través de obras contemporáneas y piezas pertenecientes a la colección del museo, la exposición aborda los textiles como un lenguaje capaz de revelar historias, prácticas sociales y procesos de producción, así como relaciones entre cultura, economía y política.
“El textil, sus entramados y superposiciones son formas que requieren de lentitud y de un ejercicio mental pausado y laborioso. Es una forma de articular un pensamiento y de narrar un acontecimiento”, explicó Andrea Torreblanca, directora del Museo Tamayo.
De Rufino Tamayo a Ximena Garrido-Lecca
Curada por Susanne Weiß e Inka Gressel, a través del IFA, y por Abril Zales, curadora en jefe del Museo Tamayo, la exposición reúne trabajos de 25 artistas de distintas generaciones y procedencias.
Entre ellos se encuentran Ulla von Brandenburg, Noa Eshkol, Andreas Exner, Uli Fischer, Zille Homma Hamid, Heide Hinrichs, Olaf Holzapfel, Christa Jeitner, Elisa van Joolen, Vincent Vulsma, Eva Meyer, Eran Schaerf, Karen Michelsen Castañón, Judith Raum y Franz Erhard Walther.
La exposición incorpora además obras de Arna Óttarsdóttir, Ben Nicholson, Conrad Marca-Relli, Robert Motherwell, Rufino Tamayo, Theodoros Stamos, Wojciech Sadley, Ximena Garrido-Lecca y Yann Gerstberger, procedentes de la colección del recinto.
El hilo como punto de partida
El título de la exposición tiene su origen en una idea de Anni Albers, artista y maestra de la escuela Bauhaus, quien utilizó “el evento de un hilo” para plantear la posibilidad de revisar y reorganizar relaciones e interconexiones.
A partir de esta idea, la muestra presenta al arte textil como una construcción sin una lectura única o lineal, donde pueden entrelazarse elementos materiales, espirituales, visuales, sociales y económicos.
La propuesta no se limita a observar técnicas o diseños. Las piezas permiten acercarse a cuestiones relacionadas con los medios de producción, condiciones laborales, códigos sociales, intercambios culturales y recuperación de técnicas ancestrales.
“Los textiles nos hablan del mundo estético, de lo político, de las condiciones de trabajo, de los códigos sociales”, señaló la curadora Inka Gressel.
Abril Zales destacó la diversidad de aproximaciones presentes en la exposición, desde textiles pigmentados y patrones recuperados hasta tejidos que generan nuevas formas de expresión.
Bauhaus también forma parte del recorrido
Uno de los componentes de la muestra es el Espacio Bauhaus, un archivo visual dedicado a la historia del taller textil de esa escuela en las ciudades alemanas de Dessau y Weimar, desarrollado a partir de la investigación de Judith Raum.
La exposición llega a México después de haber itinerado por diversos países desde 2017 y coincide con dos aniversarios: los 60 años de presencia del Goethe-Institut en México y los 45 años del Museo Tamayo.
Para Pia Entenmann, directora del Goethe-Institut Mexiko, la exposición propone entender al textil “no solamente como una técnica o una forma de artesanía, sino como un lenguaje que conecta historias, culturas y personas”.
¿Cuándo y dónde visitarla?
“El evento de un hilo. Narrativas globales en los textiles” permanecerá hasta el 3 de enero de 2027 en la Sala 6 del Museo Tamayo, en la Ciudad de México.
Puede visitarse de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. Los domingos la entrada es gratuita para todo público.
La exposición plantea así un recorrido en el que algo tan cotidiano como un hilo permite observar las conexiones entre creación artística, identidad, trabajo, historia y relaciones sociales.


