Sangrado de nariz o encías, fiebre o moretones sin causa aparente, dolor de huesos, pérdida de peso, sudoración nocturna y determinadas alteraciones en los ojos son algunos de los signos de alerta que requieren valoración médica y que pueden contribuir a detectar oportunamente casos de cáncer infantil, señalaron especialistas durante un encuentro realizado en el Estado de México.
Durante el 5° Coloquio Estatal de la Estrategia de Salud para Abatir la Morbilidad y Mortalidad Infantil (ESAMMI), denominado “Señales que salvan vidas: Hablemos de Cáncer Infantil”, médicos explicaron que los síntomas asociados con esta enfermedad pueden confundirse con los de otros padecimientos, por lo que recomendaron prestar atención a cambios persistentes en la salud de niñas, niños y adolescentes.
Los especialistas precisaron que la presencia de uno de estos síntomas no significa por sí misma que exista cáncer, pero sí puede hacer necesaria una valoración profesional, especialmente cuando el cambio persiste o no tiene una explicación aparente.
¿Cuáles son los signos de alerta?
Entre las señales mencionadas durante el coloquio se encuentran sangrado de nariz o encías; fiebre o aparición de moretones sin causa aparente; dolor de huesos; pérdida de equilibrio; sudoración nocturna; hinchazón de los ojos; pupila blanca al exponerse a la luz y pérdida de peso.
Ante la presencia o persistencia de alguno de estos cambios, los especialistas recomendaron acudir a consulta médica, mantener seguimiento del desarrollo y estado de salud de los menores y, cuando resulte necesario, solicitar una segunda opinión.
El objetivo es evitar que posibles señales de alerta sean minimizadas o atribuidas automáticamente a enfermedades comunes sin una valoración adecuada.
Padres y docentes pueden contribuir a identificar cambios
La detección oportuna no depende únicamente del personal médico. Madres, padres y personas cuidadoras mantienen contacto permanente con los menores y pueden identificar modificaciones en su comportamiento, apariencia o estado físico.
El personal educativo también puede desempeñar un papel relevante, debido al tiempo que niñas, niños y adolescentes permanecen en las escuelas. Los docentes pueden advertir cambios que ameriten ser comunicados a las familias para buscar atención profesional.
Por ello, el coloquio de la ESAMMI busca llevar información sobre cáncer infantil no sólo al sector salud, sino también a familias, docentes y otros grupos que tienen contacto cotidiano con la población infantil.
Especialistas abordan detección oportuna
En el encuentro participaron Isidoro Tejocote Romero, jefe del Servicio de Oncología del Hospital para el Niño del Instituto Materno Infantil del Estado de México (IMIEM); Daniel Ortiz Morales, médico oncólogo adscrito al Hospital General de México, y Edgar Giovanni Daniel Aguillón, médico pediatra del Centro de Atención Primaria a la Salud (CEAPS) de Almoloya de Juárez.
Los especialistas señalaron que el cáncer infantil es una enfermedad multifactorial y destacaron la importancia de la detección temprana y la valoración médica ante signos de alerta, debido a que algunas manifestaciones pueden parecer inicialmente síntomas de otros padecimientos.


