Elecciones en EU abrirán nuevos márgenes de negociación para México: especialistas de la UNAM

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El resultado del 3 de noviembre puede modificar los contrapesos al gobierno de Donald Trump y la estrategia bilateral en migración, seguridad y comercio, señalaron investigadores del CISAN.

México deberá mantener canales de negociación con republicanos y demócratas, independientemente del resultado de las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre en Estados Unidos, porque la nueva composición del Congreso puede modificar los espacios de diálogo en seguridad fronteriza, migración y comercio, coincidieron especialistas de la UNAM.

En conferencia de prensa, Silvia Núñez García, Estefanía Cruz Lera y Oliver Santín Peña, del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN), analizaron las implicaciones del proceso electoral para la relación bilateral y los posibles contrapesos al gobierno de Donald Trump.

Núñez García señaló que numerosos asuntos de la relación México-Estados Unidos pasan por el Poder Legislativo, por lo que el resultado permitirá ajustar la estrategia mexicana.

“México ha tenido que aprender que debe tener buenos amigos dentro del Partido Republicano y del Partido Demócrata”, sostuvo. Añadió que se requiere una visión de largo plazo, pues la composición del gobierno estadounidense puede cambiar rápidamente entre procesos electorales.

Congreso puede actuar como contrapeso a Trump

Estefanía Cruz Lera consideró que las elecciones intermedias representan una oportunidad para limitar, mediante mecanismos institucionales, determinadas acciones de la administración estadounidense, entre ellas la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como parte de la política migratoria.

Explicó que estos comicios se celebran a la mitad del mandato presidencial de cuatro años. En ellos se renueva la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado, integrado por 100 miembros. En esta elección también estarán en disputa 36 gubernaturas, indicó.

El resultado determinará la correlación de fuerzas con la que el presidente deberá negociar durante la segunda mitad de su mandato.

Por su parte, Núñez García consideró que las instituciones estadounidenses mantienen fortaleza, aunque advirtió sobre posibles tensiones políticas ante el resultado.

“Será un nuevo parteaguas en la historia de la democracia estadounidense”, expresó. La investigadora anticipó una reacción confrontativa de Trump ante eventuales pérdidas republicanas, planteamiento que forma parte de su análisis prospectivo.

Prevén mayor participación ciudadana

Aunque las elecciones intermedias suelen despertar menos interés que las presidenciales, Cruz Lera señaló que en esta ocasión observa un elevado entusiasmo ciudadano.

Durante su intervención citó estimaciones según las cuales 34% de los ciudadanos ya habría votado anticipadamente. La información proporcionada no identifica la fuente, la fecha de corte ni el universo de ese porcentaje.

La especialista consideró que una parte del electorado utilizará las urnas para expresar su desacuerdo con las políticas de Trump.

Oliver Santín coincidió en que muchos votantes perciben la elección como una oportunidad para modificar el rumbo político, aunque los comicios no renuevan la Presidencia.

“Hay un dinamismo democrático participativo, las elecciones sirven para modular los gustos electorales, la juventud está participando y eso es siempre saludable”, manifestó.

El investigador sostuvo que el descontento social puede dificultar que el partido gobernante conserve su posición, aunque el alcance de ese rechazo se conocerá con los resultados.

T-MEC y relación trilateral, temas para México

En materia comercial, Santín Peña señaló que el Congreso estadounidense tiene un papel relevante en los asuntos relacionados con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

A su juicio, el Partido Demócrata favorecería mantener una fórmula trilateral, conveniente para México y Canadá, mientras que atribuyó al actual gobierno republicano una intención de debilitar ese esquema.

“En términos del T-MEC los demócratas se van a ir por la fórmula de lo trilateral, algo que conviene muchísimo a México y Canadá”, afirmó.

El especialista también consideró que ambos partidos comparten el objetivo de contener la influencia económica de China en América del Norte, aunque sus estrategias pueden diferir.

En ese escenario, previó que la posición de México y Canadá frente al país asiático tendrá un peso relevante en la agenda comercial y en las negociaciones regionales.

Los investigadores coincidieron en que la complejidad de la relación con Estados Unidos exige a México mantener interlocución con ambas fuerzas políticas y adaptar su estrategia a la configuración institucional que surja de las urnas.