Las autoridades del Gobierno de la Ciudad y Alcaldías deben capacitar mejor a responsables de obras y servicios que realizan la labor de pavimentación y saneamiento de baches, ya que en la mayoría de las calles o avenidas donde se hacen estos trabajos dura poco el mantenimiento y regresan las hendiduras.
“Uno de los problemas que aquejan más a los capitalinos, por debajo de la inseguridad y la movilidad, son los baches, grietas o hendiduras en las calles y avenidas primarias, pues la mala aplicación de los materiales para pavimentar por parte de los equipos de trabajo no son los adecuados” comenta Magdalena Núñez Monreal, Comisionada del Partido del Trabajo en la Ciudad de México.
Indica que la falta de conocimiento y malas prácticas por parte de las personas encargadas de colocar la mezcla asfáltica en las grietas o baches hacen que el material se desprenda con mayor rapidez de la que debería durar.
“Cuando el material que se ocupa para reparar los baches no se compacta adecuadamente, comienza a tener filtraciones, por lo que, en época de lluvias, la ciudad se llena de más baches. La mala aplicación causa que en las avenidas secundarias sea donde existen más desperfectos”.
Hace un llamado a las autoridades correspondientes del Gobierno local a capacitar al personal, además de mejorar el material utilizado para estas labores. Además señala que da la impresión de que no existen autoridades de control o esquema de contraloría ciudadana que vigilen la gestión pública.
“Los baches son un problema pendiente de resolver en el corto plazo, cuyo origen y solución debe explorarse en la gestión pública”, señala la petista.
En el proyecto para mejorar la movilidad en la Ciudad de México se contempla reparar un millón 875 mil metros de baches que afectan a los casi cinco millones de vehículos que transitan diariamente por esta gran metrópoli, con un presupuesto de 2 mil millones de pesos.
Núñez Monreal expresa que los principales afectados son los conductores que, en ocasiones, se enfrentan con el problema de que sus autos resultan dañados al toparse inesperadamente con alguno de estos “hoyos”.
“Además de llantas ponchadas, rines y suspensiones de automóvil dañadas, caer en un bache puede causar lesiones en el cuello, en las vértebras y en la cintura”.
La insatisfacción ciudadana en temas urbanos relacionados con el espacio público, las vialidades, al igual que el desempeño por parte de las autoridades del gobierno local, son temas o problemas por resolver en la Ciudad, finaliza.




