Una persona que padece estrés laboral, presenta agotamiento, angustia o irritabilidad, así como falta de motivación y de confianza en sus capacidades, lo que se traduce en bajo rendimiento y escasa productividad.
De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud, México ocupa el primer lugar en la lista de países con mayor estrés laboral, pues de acuerdo con la OMS, el 75% de los trabajadores mexicanos son propensos a las tensiones de la vida diaria.
Ante ésta realidad, luego de la aprobación de las reformas por las que la Tabla de Enfermedades Laborales deberá actualizarse, la diputada de Nueva Alianza, Karina Sanchez Ruiz hizo un llamado a atender el estrés laboral que cada vez se generaliza más desde los centros de trabajo.
En entrevista, la legisladora consideró que “las autoridades de Trabajo y de Salud deben emprender acciones para atender y dar seguimiento a este padecimiento de tipo psicosocial derivado de la jornada laboral”.
Lo anterior, afirmó, “significa que gran parte de la población mexicana sufre afectaciones de carácter psicológico que de manera indirecta provocan la aparición de otros malestares fisiológicos, y por lo tanto, impactan de manera negativa en el desempeño de sus actividades laborales”.
Por ello, dijo, “es necesario que las autoridades correspondientes emprendan acciones en los centros de trabajo para prevenir y atender de manera oportuna los síntomas de tipo psicosocial que afectan la salud física y psicológica de los trabajadores”.
Sánchez Ruiz recordó que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la OMS, han definido que las causas principales del estrés laboral son: exceso o escasez de trabajo, horarios estrictos o inflexibles, inseguridad laboral, malas relaciones con los compañeros y falta de apoyo por parte de la familia.
La diputada oaxaqueña celebró la reciente aprobación de las reformas a la Ley Federal de Trabajo, gracias a la cual, se deberá actualizar la Tabla de Enfermedades laborales y en la que se incorporan por primera vez las enfermedades de tipo psicosocial como el estrés, y cánceres de origen laboral.
Pese a lo anterior, dijo, “es indispensable reforzar acciones de prevención y apoyo desde los propios centros laborales, ya que a largo plazo, la generalización de estrés entre los mexicanos podría convertirse en un problema de salud pública con repercusiones a la economía nacional”.