El acné debe ser atendido desde sus primeras manifestaciones para evitar cicatrices permanentes y reducir las afectaciones emocionales que puede generar, advirtieron especialistas en dermatología, quienes señalaron que esta enfermedad inflamatoria de la piel no debe considerarse únicamente un problema estético.
El médico dermatólogo Vicente Torres Lozada, director y fundador de la clínica Dermaverse, explicó que el acné afecta principalmente el rostro, pecho y espalda, y puede presentarse durante la adolescencia o persistir en la edad adulta.
“El acné es una enfermedad inflamatoria de los folículos pilosos en la que intervienen factores hormonales, genéticos, inmunológicos e inflamatorios. No es únicamente un problema estético”, señaló.
El especialista indicó que iniciar el tratamiento de forma temprana permite disminuir la inflamación, reducir el riesgo de cicatrices permanentes y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Asimismo, advirtió que la automedicación o seguir recomendaciones sin respaldo científico puede retrasar el control de la enfermedad y favorecer la aparición de secuelas.
El impacto va más allá de la piel
La dermatóloga Fernanda Torres destacó que el acné continúa siendo una de las principales causas de consulta dermatológica y que su atención debe considerar tanto las manifestaciones físicas como el impacto emocional.
Precisó que cada paciente requiere una valoración individual para determinar el tratamiento más adecuado, de acuerdo con el tipo de piel, la severidad del acné y el riesgo de desarrollar cicatrices.
Por su parte, la dermatóloga Rosa María Calderón señaló que acudir oportunamente con un especialista permite controlar la enfermedad antes de que deje secuelas permanentes y evita el uso de tratamientos cuya eficacia no ha sido demostrada científicamente.
Puede afectar hasta una década de la vida
Los especialistas explicaron que, aunque en algunos casos el acné puede desaparecer de manera espontánea después de los 20 años, quienes comienzan a presentar lesiones alrededor de los 11 años podrían convivir con la enfermedad durante aproximadamente una década si no reciben atención médica.
Coincidieron en que el acné puede afectar la autoestima, la confianza personal, las relaciones sociales e incluso la salud mental, por lo que recomendaron acudir al dermatólogo desde las primeras señales para recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos.


