Ciudad de México, 3 de abril de 2025.- En un operativo conjunto sin precedentes, autoridades de la Ciudad de México, junto con instancias federales y de seguridad, aseguraron 115.6 metros cúbicos de madera ilegal, una camioneta y maquinaria de aserrío en la alcaldía Iztacalco. Como parte de la acción, se clausuró un centro de almacenamiento en la colonia La Cruz Coyuya por presunto lavado de productos forestales ilegales.
Este operativo representa uno de los golpes más importantes en la lucha contra la tala clandestina y el lavado de madera en la capital del país. La intervención, resultado de una investigación de inteligencia, refuerza la estrategia de protección del Bosque de Agua y el suelo de conservación, fundamentales para la recarga de los acuíferos que abastecen hasta el 70% del agua consumida en la ciudad.
El despliegue fue coordinado bajo el Convenio de protección del Bosque de Agua e incluyó la participación de la Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX (Sedema), la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (DGCorenadr), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional (GN) y la Fiscalía General de Justicia de la CDMX (Fidampu). En total, 134 elementos de seguridad y ambientales participaron en el operativo.
Los bienes asegurados quedarán en resguardo hasta la resolución de los procedimientos administrativos y penales correspondientes. Además de combatir la tala ilegal en zonas forestales, la estrategia integral contempla la inspección de madererías y centros de acopio en la CDMX, Morelos y el Estado de México, con el fin de desarticular el mercado negro de madera.
El lavado de madera es una práctica que permite comercializar madera ilegal en establecimientos aparentemente legales, fomentando la deforestación y perjudicando a comunidades que manejan sus recursos de manera sostenible. La tala clandestina representa una grave amenaza para el suelo de conservación de la capital, el cual cubre el 60% de su territorio y desempeña un papel crucial en la regulación climática, captura de carbono y conservación de la biodiversidad.
Estas acciones reafirman el compromiso del Gobierno de la Ciudad de México y las instancias federales con la protección del medio ambiente y la lucha contra la delincuencia organizada en el sector forestal.