Katmandú/Beijing, 27 de agosto de 2026.– Una gigantesca avalancha de hielo y roca desencadenó un flujo de escombros y una inundación repentina que devastó comunidades e infraestructura en la frontera entre Nepal y el Tíbet, en China. Cientos de personas han muerto y más de mil permanecen desaparecidas en ambos lados de la frontera, mientras continúan las operaciones de búsqueda y las autoridades advierten que el balance todavía es provisional.
La catástrofe golpeó con especial fuerza el distrito nepalí de Rasuwa y el puerto fronterizo de Gyirong, en la región autónoma del Tíbet, donde el enorme flujo de lodo, rocas y agua arrasó edificios, carreteras, puentes y proyectos energéticos.
Reuters confirmó este jueves que más de mil personas permanecían desaparecidas únicamente en Nepal, mientras los equipos de rescate continuaban recorriendo valles y zonas cubiertas de escombros en busca de sobrevivientes.
En territorio chino, las autoridades elevaron a 558 el número de desaparecidos, entre ellos 260 ciudadanos extranjeros. El balance oficial chino reportaba además tres personas muertas y dos habitantes rescatados con vida hasta las 8:00 horas del jueves.
Debido a que las cifras continúan modificándose conforme se restablecen comunicaciones y avanzan las labores de búsqueda, no existe todavía un balance definitivo de víctimas para ambos países.
Un glaciar colapsó y desató la catástrofe
Los análisis más recientes modificaron las primeras hipótesis sobre el origen del desastre.
De acuerdo con un análisis de Reuters basado en imágenes satelitales y especialistas, la parte inferior de un glaciar cercano al Langtang Lirung se desprendió y cayó cientos de metros hacia el fondo del valle, generando una avalancha de hielo y roca que descendió por el río Lhende Khola.
El material avanzó a una velocidad estimada de unos 50 metros por segundo —aproximadamente 180 kilómetros por hora— y recorrió más de 20 kilómetros, de acuerdo con un geólogo del gobierno chino citado por Reuters.
La enorme masa terminó transformándose en un flujo de escombros y una crecida súbita que golpeó el puerto de Gyirong y posteriormente avanzó por los sistemas fluviales de Nepal.
La fuerza del agua modificó cauces a más de 100 kilómetros río abajo, después de descender más de 4 mil 500 metros desde las montañas del Himalaya.
USGS descarta que un terremoto haya sido el detonante
Uno de los puntos que inicialmente generó confusión fue una señal sísmica detectada alrededor del momento del desastre.
Autoridades nepalesas consideraron inicialmente la posibilidad de que un terremoto hubiera provocado el colapso; sin embargo, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) determinó posteriormente que la señal correspondía a la energía sísmica generada por el propio desprendimiento de hielo y roca y el posterior flujo de escombros.)
Por ahora, no está determinada la causa exacta que provocó el desprendimiento del glaciar.
Especialistas advierten que el calentamiento global puede generar condiciones que desestabilicen las masas de hielo y roca en las altas montañas, aunque señalan que no puede atribuirse este episodio exclusivamente al cambio climático sin un análisis más amplio.
558 desaparecidos en el lado chino; 260 son extranjeros
La magnitud de la tragedia quedó reflejada en el nuevo balance divulgado por las autoridades chinas.
Hasta las 8:00 horas del jueves, 558 personas permanecían desaparecidas en Gyirong, de las cuales 260 habían sido identificadas como ciudadanos extranjeros, informó Xinhua con base en autoridades locales.
China desplegó equipos especializados de búsqueda y rescate. Un primer contingente de 141 rescatistas llegó este jueves a Gyirong, además de que fueron movilizados helicópteros y otros recursos de emergencia.
La magnitud del flujo quedó registrada por cámaras de vigilancia del puerto fronterizo, que captaron el momento en que una enorme masa de lodo avanzó por el cañón y alcanzó instalaciones y personas que intentaban escapar.
Nepal enfrenta destrucción y comunidades aisladas
En Nepal, Rasuwa y Nuwakot se encuentran entre las regiones más afectadas. La Cruz Roja reportó daños severos en infraestructura, puentes destruidos y carreteras interrumpidas, lo que dificulta tanto la evaluación completa de la tragedia como el ingreso de los equipos de emergencia.
La corriente avanzó por los sistemas de los ríos Bhote Koshi y Trishuli, transportando enormes cantidades de agua, sedimentos y rocas.
El Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas informó que, en el área de Galchhi, el nivel del río habría aumentado hasta nueve metros en apenas 30 minutos.
Proyectos hidroeléctricos, viviendas, carreteras y otras instalaciones quedaron destruidos o gravemente dañados.
Alerta por posibles nuevos riesgos
La emergencia todavía no termina. Autoridades de China identificaron un lago represado por escombros aguas arriba de la zona fronteriza, por lo que incrementaron su vigilancia ante el riesgo de un evento secundario.
Del lado nepalí, el Departamento de Hidrología y Meteorología señaló este jueves que no existían indicios de otra gran inundación inmediata en Rasuwa y Nuwakot, aunque pidió a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales debido a las lluvias y posibles variaciones en los niveles de los ríos.
Los equipos de emergencia de ambos países continúan buscando sobrevivientes y tratando de llegar a comunidades aisladas.
Las cifras de muertos y desaparecidos seguirán sujetas a cambios, por lo que las autoridades han pedido cautela ante balances difundidos en redes sociales que todavía no cuentan con confirmación oficial.


