Reporta la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural un avance del 75 por ciento en la planta de producción de moscas estériles del gusano barrenador del ganado (GBG) en Metapa, Chiapas, infraestructura clave para contener una plaga que sigue afectando al sector pecuario nacional.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), se prevé que la biofábrica inicie operaciones a finales de junio, una vez concluida la instalación de equipos industriales especializados para la cría controlada de insectos.
El complejo, que abarca más de 3 mil metros cuadrados, contará con un área de biocontención de alto nivel donde se producirán las moscas, mismas que posteriormente serán esterilizadas para ser liberadas en campo y así interrumpir el ciclo reproductivo de la plaga.
Este método, considerado una estrategia biológica de control, busca reducir la población del gusano barrenador sin recurrir a químicos, además de cumplir con estándares internacionales que permiten mantener abiertas las exportaciones de ganado mexicano.
De forma paralela, especialistas trabajan en la adaptación de una cepa de mosca acorde a las condiciones climáticas del país, con el fin de aumentar la efectividad del programa.
Mientras tanto, en el noreste del país se mantiene un operativo con 350 técnicos en coordinación con autoridades estatales y organismos pecuarios de Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, enfocado en la detección, atención y contención de brotes.
Las acciones incluyen capacitación a productores, atención de reportes de infestación, tratamiento de animales afectados y barridos sanitarios en radios de hasta 40 kilómetros en zonas con casos confirmados o sospechosos.
Además, en colaboración con autoridades de Estados Unidos, se lleva a cabo la dispersión de moscas estériles tanto en territorio mexicano como en una franja de 88 kilómetros en Texas, como parte de una estrategia binacional para evitar la propagación transfronteriza.
A pesar de los avances, las cifras reflejan la magnitud del problema: desde noviembre de 2024 se han registrado 21 mil 131 casos de gusano barrenador en el país, de los cuales el 93.8 por ciento han sido resueltos, mientras que más de mil permanecen activos bajo seguimiento.
El reto para las autoridades será consolidar la operación de esta planta y mantener la coordinación regional para evitar un repunte que afecte la producción ganadera y el comercio internacional.


