La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) afirmó que las personas privadas de la libertad conservan todos sus derechos humanos, salvo las restricciones derivadas de una resolución judicial, y advirtió que los centros penitenciarios de la entidad aún enfrentan desafíos como sobrepoblación, hacinamiento, deficiencias en servicios médicos e infraestructura y atención insuficiente a grupos en condición de vulnerabilidad.
Lo anterior fue expuesto durante el Foro Universitario “Derechos Humanos en el Sistema Penitenciario Mexicano”, realizado en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Lerma, en el marco del Programa de Investigadoras e Investigadores del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (COMECYT).
Durante su participación, el presidente de la CODHEM, Víctor Leopoldo Delgado Pérez, señaló que el sistema penitenciario debe operar bajo los principios establecidos en la Constitución y en los instrumentos internacionales de derechos humanos, garantizando condiciones dignas para las personas privadas de la libertad.
Explicó que ello implica asegurar el acceso a servicios de salud, alimentación, agua potable, espacios seguros, vinculación con sus familias y oportunidades educativas y productivas que favorezcan su proceso de reinserción social.
El ombudsperson mexiquense recordó que el artículo 18 de la Constitución establece que el sistema penitenciario debe orientarse a la reinserción social, por lo que consideró necesario superar un enfoque exclusivamente punitivo y avanzar hacia políticas públicas centradas en el respeto a la dignidad humana.
Asimismo, informó que la Visitaduría Especializada de Atención a Personas Privadas de la Libertad realiza visitas de supervisión a los Centros Penitenciarios y de Reinserción Social del Estado de México, atiende quejas presentadas por personas internas y sus familiares, brinda asesoría jurídica, solicita medidas cautelares y promueve mecanismos alternativos para la solución de controversias, además de identificar casos que podrían ser susceptibles de amnistía.
Durante el foro también se expusieron los principales retos que persisten en el sistema penitenciario estatal, entre ellos la sobrepoblación, el hacinamiento, las deficiencias en la atención médica, el suministro de medicamentos, la alimentación, la infraestructura y fenómenos como el autogobierno y cogobierno en algunos centros penitenciarios.
Delgado Pérez agregó que existen sectores de la población penitenciaria que requieren atención especializada, como personas adultas mayores, personas con discapacidad, quienes viven con VIH y población LGBTTTIQANB+, para garantizar el ejercicio pleno de sus derechos.
El encuentro reunió a especialistas, académicos y estudiantes de la UAM, quienes analizaron aspectos relacionados con la política penitenciaria, la reinserción social y la protección de los derechos humanos de las personas privadas de la libertad.
Finalmente, la CODHEM reiteró que la supervisión permanente de los centros penitenciarios, la coordinación entre instituciones, la capacitación del personal y la aplicación de estándares internacionales, como las Reglas Mandela, las Reglas de Bangkok y los Principios y Buenas Prácticas sobre la Protección de las Personas Privadas de la Libertad en las Américas, son elementos fundamentales para consolidar un sistema penitenciario respetuoso de los derechos humanos y orientado a la reinserción social.


