Códices de San Andrés Tetepilco, memoria de resistencia y defensa territorial de Iztapalapa: Aleida Alavez

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Los Códices de San Andrés Tetepilco no fueron únicamente representaciones pictográficas de la memoria indígena: también funcionaron como instrumentos con intención jurídica y política para defender territorio, bienes e identidad frente al nuevo orden impuesto tras la conquista, destacó Alavez Ruiz.
Durante la presentación de la obra, realizada en el marco de la 37 Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia, la alcaldesa sostuvo que las investigaciones reunidas en el volumen permiten replantear la idea de que la pintura indígena de la época colonial tenía un carácter meramente contemplativo o nostálgico.
Por el contrario, señaló, los documentos muestran cómo los pueblos originarios aprendieron a desenvolverse dentro de las nuevas reglas y utilizaron su tradición gráfica como una herramienta para preservar derechos, territorio y memoria.
Códices que narran la historia desde otra mirada
La relevancia del conjunto radica también en los acontecimientos que quedaron plasmados en sus páginas.
Los códices contienen referencias a la fundación de Tenochtitlán, la sucesión de los tlatoanis, la llegada de los europeos y el comienzo del periodo colonial, pero desde la perspectiva de comunidades indígenas que formaron parte de la vida política y cotidiana de la Cuenca de México.
Para Alavez Ruiz, su estudio permite acercarse a una narración histórica distinta a la construida exclusivamente desde los grandes centros de poder.
“La inteligencia estratégica con la que los tracuilos de Tetepilco defendieron su suelo en el papel amate es la misma estirpe de dignidad con la que Cuitláhuac defendió la soberanía de nuestro territorio”, expresó.
La alcaldesa vinculó ese legado con las conmemoraciones históricas que se realizan este año en Iztapalapa, entre ellas el 550 aniversario del natalicio de Cuitláhuac.
“En Iztapalapa la defensa de la patria y de la identidad es un hilo continuo que jamás se ha interrumpido”, sostuvo.
Una familia preservó los documentos durante generaciones
Alavez reconoció particularmente a la familia de San Andrés Tetepilco que mantuvo bajo resguardo los documentos durante generaciones, protegiéndolos de factores como la humedad, el deterioro y una eventual pérdida.
La conservación permitió que posteriormente fueran estudiados y que, mediante el trabajo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Alcaldía Iztapalapa, se avanzara en su incorporación al patrimonio documental mexicano.
La alcaldesa calificó la publicación como resultado de un trabajo científico y editorial que permite acercar estos documentos históricos a investigadores y al público.
También la definió como un “antídoto contra la amnesia contemporánea”, al considerar que conocer el pasado permite comprender los procesos que dieron forma a las comunidades actuales.
Edición reproduce las tres piezas del conjunto
La primera edición del libro incluye un estuche con reproducciones de alta fidelidad cromática de las tres piezas que conforman el corpus documental: el Mapa de la Fundación de Tetepilco, el Inventario de los Bienes de la Iglesia y la Tira de Tetepilco.
Esta última permite desplegar físicamente la reproducción del documento para apreciar su narrativa pictográfica y sus características.
La contraportada de la publicación incorpora además el sello conmemorativo por los 1,355 años de la fundación de Culhuacán, aprobado por el Concejo de la Alcaldía mediante el Bando 4.
Para Alavez, esta referencia permite colocar los documentos de Tetepilco dentro de una historia territorial más extensa vinculada con Culhuacán y con el desarrollo político y cultural de la Cuenca de México.
Copias pueden observarse en Iztapalapa
La alcaldesa recordó que actualmente existe una copia de los códices certificada por el INAH en el edificio sede de la Alcaldía Iztapalapa y otra en el Exconvento de Culhuacán, lo que permite acercar este patrimonio documental a habitantes y visitantes de la demarcación.
En la presentación participaron José Luis Perea González, secretario técnico del INAH; Noemí Cortés, de la Unidad de Procuración de Fondos y Alianzas Estratégicas del instituto; José Luis Ruvalcaba Sil, investigador del Instituto de Física de la UNAM, y Baltazar Brito Guadarrama, doctor en Estudios Mesoamericanos por la UNAM y especialista en códices, paleografía, historia novohispana y bibliografía.
La publicación de Códices de San Andrés Tetepilco abre así una ventana hacia una historia en la que los documentos indígenas no sólo registraron acontecimientos: también fueron utilizados como herramientas para defender territorio, derechos e identidad en uno de los periodos de mayor transformación de México.