Congestión vial en CDMX ya es un problema estructural por abandono del transporte público: especialistas

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El crecimiento acelerado de motocicletas y vehículos particulares, en detrimento del transporte público, ha convertido a la congestión vial en un problema estructural del desarrollo urbano de la capital del país, advirtieron asociaciones civiles, empresas, organizaciones del transporte, académicos y especialistas en movilidad.

El diagnóstico forma parte del documento “Ejes para la Movilidad”, entregado al Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva y a representantes del Congreso local, durante el Primer Foro de Transporte Público y Movilidad, como insumo para la elaboración del Plan General de Desarrollo 2025–2045, que marcará la ruta de la ciudad para los próximos 20 años.

De acuerdo con el análisis, actualmente en la Ciudad de México circulan alrededor de 6.4 millones de vehículos de motor —entre automóviles, camiones y motocicletas—, lo que equivale a un vehículo por cada 1.4 habitantes. Sumados a los automotores del Estado de México, la región concentra casi 30 por ciento del total de vehículos registrados en el país.

Sin embargo, el estudio subraya que el transporte privado solo genera 7.3 millones de los 34.6 millones de viajes diarios que se realizan en la capital, mientras que 15.5 millones se llevan a cabo en transporte público, de los cuales 11.5 millones corresponden a unidades concesionadas, como microbuses, vagonetas y autobuses operados por hombres camión y empresas del sector, lo que evidencia el papel central del transporte público en la movilidad cotidiana.

Los especialistas advierten que la congestión vial impacta directamente en la productividad, la salud pública, la competitividad económica y la calidad de vida, ya que los capitalinos pierden más de 150 horas al año atrapados en el tránsito, lo que se traduce en estrés, desgaste físico y pérdida de oportunidades laborales y personales.

El documento señala que el crecimiento del automóvil y la motocicleta no es un fenómeno espontáneo, sino el resultado de décadas de políticas que organizaron la movilidad alrededor del coche, mientras el transporte público no logró consolidarse como una opción confiable, integrada y prioritaria para la población.

En su análisis, los expertos sostienen que la movilidad no puede resolverse con decisiones aisladas ni acciones parciales, como obras o regulaciones que no dialogan entre sí, sino que requiere instituciones fuertes, técnicas y coordinadas, capaces de planear, evaluar y diseñar sistemas desde la experiencia del usuario y la realidad financiera de los operadores.

Actualmente, advierten, la ciudad enfrenta competencias fragmentadas, decisiones desarticuladas y responsabilidades poco claras, lo que ha tenido altos costos tanto para la ciudad como para los transportistas.

En su conclusión, el documento sostiene que el modelo que pauperizó al transporte concesionado no nació pobre, sino que se deterioró por decisiones fragmentadas, falta de certidumbre, ausencia de acompañamiento técnico y esquemas de negocio que trasladaron todo el riesgo al hombre camión.

Por ello, los especialistas llaman a enfrentar este modelo con una política integral, que incluya acompañamiento técnico, financiero y regulatorio, y no únicamente exigencias y sanciones.

Las propuestas presentadas servirán como base para integrar el Eje XVII de Movilidad sustentable, articulada y accesible dentro del Plan General de Desarrollo 2025–2045 de la Ciudad de México.