CIUDAD DE MÉXICO.— Especialistas en salud mental advirtieron que en México una persona con depresión, ansiedad u otro trastorno neuropsiquiátrico puede tardar entre cuatro y hasta 12 años en buscar atención profesional, situación que continúa agravando el impacto social, emocional y económico de estos padecimientos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz y organismos internacionales, millones de personas en el país enfrentan algún trastorno mental a lo largo de su vida, siendo la depresión y la ansiedad las condiciones más frecuentes.
Sin embargo, expertos señalan que gran parte de los casos no recibe atención especializada debido al estigma social, la desinformación y la normalización del sufrimiento emocional.
“El principal reto que enfrentamos en México es la normalización del sufrimiento psíquico. Debemos entender que los trastornos mentales tienen una base neurobiológica clara; no son una cuestión de voluntad, sino de salud sistémica”, afirmó el médico psiquiatra Rodrigo Corona.
Especialistas sostienen que el retraso en la detección y tratamiento impacta directamente en la calidad de vida, relaciones familiares, desempeño escolar y productividad laboral de quienes viven con estos padecimientos.
En México, la depresión figura entre las principales causas de discapacidad y pérdida de años de vida productiva, particularmente entre mujeres, de acuerdo con especialistas en salud pública.
Entre los desafíos más urgentes se encuentran la detección temprana en el primer nivel de atención médica, el acceso continuo a tratamiento especializado y la sensibilización social para identificar señales de alerta.
Cambios drásticos en hábitos de sueño, aislamiento social persistente, alteraciones en la alimentación o pérdida de interés en actividades cotidianas son algunos de los síntomas que especialistas recomiendan no minimizar.
También subrayan la importancia de escuchar y acompañar emocionalmente a las personas sin recurrir a frases que desacrediten o resten importancia a su estado emocional.
La preocupación sobre el panorama de salud mental en México coincide con advertencias emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo que ha señalado que los trastornos mentales representan uno de los principales desafíos sanitarios del siglo XXI.
Ante este escenario, especialistas hicieron un llamado a fortalecer las políticas públicas, ampliar el acceso a servicios de salud mental y combatir los prejuicios que aún rodean estos padecimientos.
“El bienestar emocional debe entenderse como parte esencial de la salud pública y no como un privilegio”, coincidieron expertos consultados.


