Más de 1,070 árboles fueron derribados ilegalmente y se detectaron afectaciones ambientales en 23.9 hectáreas de terrenos forestales durante un operativo conjunto realizado en Michoacán por autoridades federales, estatales y comunidades indígenas, como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que las acciones de inspección y vigilancia permitieron identificar cambios de uso de suelo, construcciones sin autorización ambiental y transporte irregular de productos forestales en los municipios de Uruapan, Zitácuaro, Charo y Morelia.
Como resultado del operativo, se impusieron cuatro clausuras totales temporales por obras y actividades desarrolladas sin autorización ambiental dentro de terrenos forestales y áreas naturales protegidas. Asimismo, fueron iniciados procedimientos administrativos por presuntas violaciones en materia de impacto ambiental y cambio de uso de suelo.
Las autoridades también aseguraron dos tractocamiones que transportaban más de 47 metros cúbicos de madera, debido a que sus operadores no pudieron acreditar la legal procedencia del recurso forestal.
Entre las afectaciones detectadas destaca el derribo ilegal de 962 pinos dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Pico de Tancítaro, en Uruapan; además de 79 árboles de encino y otras especies forestales en la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, ubicada en Zitácuaro. También fueron encontrados 29 tocones de encino, cedro blanco y otras especies en el paraje Los Morales.
La Profepa señaló que las inspecciones permitieron documentar la remoción de vegetación y suelo forestal para la expansión irregular de huertos de aguacate, construcciones habitacionales, establecimientos comerciales e infraestructura hidráulica.
De acuerdo con las autoridades ambientales, estas actividades generan pérdida de cobertura vegetal, fragmentación de hábitats, degradación del suelo y afectaciones directas a ecosistemas estratégicos para la conservación de la biodiversidad y la captación de agua.
Uno de los casos más relevantes fue localizado el pasado 21 de mayo dentro del Área de Protección de Flora y Fauna Pico de Tancítaro, donde inspectores identificaron 962 tocones de pino distribuidos en los parajes Zurumutaro, Las Cocinas y La Canasta, en una superficie superior a 19 hectáreas.
En la comunidad indígena de Donaciano Ojeda, dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, también se detectó el derribo de árboles y el establecimiento de plantaciones de aguacate en terrenos forestales, situación que podría configurar un cambio ilegal de uso de suelo.
Las autoridades señalaron que las acciones de vigilancia continuarán en diversas regiones del estado con el objetivo de combatir los delitos ambientales y proteger los ecosistemas forestales de Michoacán.


