Familias moderan gasto de Día de Muertos; mercados y artesanos enfrentan presión en ventas

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  • ConComercioPequeño estima un desembolso de mil 800 pesos por familia y una derrama nacional cercana a 40 mil millones de pesos. Comerciantes advierten sobre la competencia de grandes cadenas y artículos importados.

Las familias destinarían alrededor de mil 800 pesos a las celebraciones de Día de Muertos, entre la instalación de ofrendas, las visitas a panteones y la participación en actividades, en una temporada de compras moderadas que limita las oportunidades de ingreso de mercados públicos y pequeños negocios, estimó el Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (ConComercioPequeño SC).

Su presidente, Gerardo Cleto López Becerra, señaló que los sondeos de la organización muestran ajustes en el gasto de los hogares, que se reflejan en ofrendas más austeras, menor compra de flores y productos frescos, y la elección de adornos que pueden reutilizarse.

“Estimamos que una familia destinará alrededor de mil 800 pesos para instalar su ofrenda, visitar los panteones y participar en alguna de las actividades y desfiles que se han incorporado a las celebraciones en los últimos años”, indicó.

De acuerdo con las proyecciones de la agrupación, la derrama económica apenas superaría los 11 mil millones de pesos en la Ciudad de México y su zona metropolitana, mientras que a escala nacional rondaría los 40 mil millones de pesos. Se trata de estimaciones del organismo empresarial, no de ventas registradas.

Mercados buscan atraer compradores con romerías

Al respecto, Alberto Vargas Lucio, representante del Movimiento Nacional del Contribuyente Social (Monacoso), explicó que las romerías permiten a los locatarios instalar puestos semifijos alrededor de los mercados para vender flores, dulces, disfraces, adornos y artículos religiosos durante la temporada.

Señaló que esta actividad representa una fuente de ingresos adicionales para las familias comerciantes de los alrededor de 340 mercados públicos de la capital, según la cifra citada por la organización.

Sin embargo, advirtió que los centros y plazas comerciales han ganado terreno en la captación del gasto de temporada, mientras los consumidores reducen cantidades y ajustan sus compras a presupuestos más limitados.

Vargas Lucio consideró necesario mejorar la organización y promoción de las romerías para fortalecer las ventas del comercio de barrio.

Advierten desplazamiento de artesanías por importaciones

López Becerra también alertó sobre la creciente presencia de mercancías importadas, principalmente de origen chino, que compiten con productos artesanales mexicanos.

Entre los artículos mencionó velas de pilas, calaveras de plástico, figuras inflables y adornos sintéticos, utilizados tanto en celebraciones de Halloween como de Día de Muertos.

“Nos preocupa que una tradición profundamente mexicana se convierta cada vez más en un espacio de comercialización de productos importados, mientras los artesanos nacionales y los pequeños comerciantes enfrentan dificultades para competir en precio, volumen y distribución”, expresó.

El dirigente aclaró que la disponibilidad de importaciones no constituye por sí misma el problema central, sino la falta de condiciones equitativas para que productores nacionales y negocios familiares puedan competir y conservar empleos.

También planteó fortalecer la vigilancia comercial y el cumplimiento de las disposiciones aplicables a las mercancías, para proteger a consumidores y establecimientos que operan legalmente.

Mayor venta no garantiza más ganancias

El presidente de ConComercioPequeño advirtió que la derrama económica de la temporada no debe confundirse con una mejora automática en la rentabilidad de los negocios.

Explicó que los ingresos deben cubrir la compra de mercancía, transporte, gastos de operación y otros compromisos, lo que reduce el margen disponible para los comerciantes.

Ambos representantes coincidieron en que las visitas a camposantos, la instalación de ofrendas y la compra de flores y veladoras mantienen vigente el significado familiar, cultural y religioso de la celebración.

Por ello, llamaron a consumir productos mexicanos y comprar en mercados y pequeños establecimientos, como una forma de apoyar a floricultores, artesanos, fabricantes y negocios que abastecen a las comunidades.