El Congreso del Estado de México aprobó reformas para que la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación estatal colabore con instituciones de salud en la atención de la salud mental y el apoyo psicosocial de maestras y maestros, en un contexto donde el desgaste laboral y la violencia en entornos escolares han cobrado relevancia.
El dictamen, impulsado por el diputado Rigoberto Vargas Cervantes y presentado en tribuna por Héctor Karim Carvallo Delfín, contempla modificaciones a la Ley de Educación estatal para integrar estos servicios como parte de la revalorización del magisterio.
La reforma establece que docentes podrán acceder a atención en salud mental y apoyo psicosocial en modalidades presencial, telefónica o en línea, conforme a los programas que definan las autoridades educativas y de salud.
Además, se impulsa la adopción de protocolos de actuación para prevenir y atender casos de violencia contra el personal docente, un fenómeno que, de acuerdo con legisladores, ha ido en aumento y puede incluir amenazas e incluso agresiones.
Durante la discusión en la LXII Legislatura, se subrayó que el personal docente no sólo cumple funciones educativas, sino también roles de acompañamiento emocional, mediación y atención social, lo que incrementa su carga laboral y exposición a riesgos.
Aunque la iniciativa busca mejorar el bienestar del magisterio y fortalecer el entorno escolar, especialistas advierten que su efectividad dependerá de la asignación presupuestal, la implementación real de los protocolos y el acceso efectivo a servicios de salud mental en todo el estado.
La medida se da en medio de una creciente preocupación por las condiciones laborales del sector educativo y la necesidad de garantizar entornos seguros tanto para docentes como para estudiantes.


