Ciudad de México, 18 de junio de 2026.- El fenómeno climático de El Niño ya se estableció en el océano Pacífico ecuatorial y podría intensificarse rápidamente durante los próximos meses, con una probabilidad del 63 por ciento de alcanzar la categoría de “muy fuerte” entre noviembre de 2026 y enero de 2027, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
De acuerdo con el organismo dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la evolución del fenómeno será determinante para las condiciones climáticas que enfrentará México durante los próximos meses, debido a su capacidad para alterar los patrones de lluvia, temperatura y la frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos.
El Niño representa la fase cálida del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), caracterizado por un calentamiento anómalo de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial central y oriental, acompañado por alteraciones en la circulación atmosférica y el debilitamiento de los vientos alisios.
Históricamente, este fenómeno aparece en intervalos de entre dos y siete años y puede extenderse hasta por 18 meses.
¿Qué efectos podría tener en México?
Los especialistas advierten que los impactos no serán uniformes y dependerán tanto de la región como de la época del año.
Durante el invierno, El Niño suele favorecer temperaturas por debajo del promedio en gran parte del centro y norte del país, además de incrementar la presencia de lluvias en el noroeste, noreste y la Península de Yucatán, junto con una mayor frecuencia de frentes fríos.
Sin embargo, durante la primavera y el verano el escenario cambia considerablemente, ya que el fenómeno favorece anomalías cálidas, déficit de humedad y una mayor probabilidad de incendios forestales.
Asimismo, las autoridades alertaron que esta condición climática puede prolongar los efectos de la canícula, un periodo caracterizado por una disminución anormal de las precipitaciones durante la temporada de lluvias.
En materia de ciclones tropicales, El Niño suele incrementar la actividad en el océano Pacífico, aunque las trayectorias de estos sistemas frecuentemente se alejan de las costas mexicanas. Por el contrario, disminuye la formación de ciclones en el Golfo de México y el mar Caribe.
Un fenómeno con repercusiones globales
A nivel mundial, El Niño tiene la capacidad de intensificar fenómenos extremos como olas de calor, sequías severas e inundaciones en distintas regiones del planeta, lo que representa un reto adicional para los sistemas de protección civil, agricultura, manejo del agua y seguridad alimentaria.
Ante este panorama, la Conagua informó que mantendrá un monitoreo permanente sobre la evolución del fenómeno y sus posibles impactos en el territorio nacional, con el objetivo de proporcionar información oportuna a las autoridades encargadas de implementar medidas preventivas y de atención a la población.
Las autoridades recomendaron a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales del SMN y Conagua para conocer los pronósticos actualizados y las posibles afectaciones que pudieran presentarse en cada región del país.


