Alcohol, bajo la lupa: proponen etiquetado con advertencias de cáncer ante 39 mil muertes al año en México

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El consumo de alcohol en México se mantiene como el quinto factor de riesgo de muerte, con alrededor de 39 mil decesos anuales, lo que ha encendido el debate legislativo sobre la necesidad de endurecer las advertencias sanitarias en estos productos.

Durante un foro en el Senado, la legisladora Alejandra Barrales Magdaleno planteó que las bebidas alcohólicas incluyan etiquetas más claras que adviertan su relación directa con al menos siete tipos de cáncer: mama, hígado, colon, recto, esófago, boca y garganta.

La propuesta busca que los envases incorporen pictogramas y mensajes más explícitos, ante la crítica de que la actual leyenda —“el abuso en el consumo de este producto es nocivo para la salud”— resulta insuficiente para dimensionar los riesgos reales.

“No traduce la evidencia científica en información útil para la ciudadanía”, sostuvo la senadora, quien reconoció que la iniciativa enfrentará resistencias por parte de la industria, debido al posible impacto en el consumo.

Especialistas en salud pública respaldaron la medida. Vivian Pérez, de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en México, señaló que existe evidencia de que las advertencias sanitarias aumentan el conocimiento de los riesgos y pueden influir en la reducción del consumo.

Desde el ámbito académico, Nancy López Olmedo, del Instituto Nacional de Salud Pública, advirtió que el alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida en el mundo y está asociada a más de 200 enfermedades, además de impactos sociales y económicos.

Datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 revelan que millones de adolescentes ya han iniciado el consumo, mientras que más de 60 millones de adultos en México lo ingieren de manera habitual.

A esto se suma que el 73.7% de la población consume alcohol, pero una minoría de quienes presentan consumo excesivo busca tratamiento, lo que refleja un problema de salud pública aún subestimado.

Expertos como María Elena Medina Mora, de la UNAM, consideran que el etiquetado no sólo informa, sino que puede generar conciencia efectiva si se acompaña de otras políticas como regulación de publicidad, impuestos y control de disponibilidad.

La discusión abre un nuevo frente en la política sanitaria del país, similar a lo ocurrido con el etiquetado en tabaco y alimentos ultraprocesados, pero con un reto mayor: enfrentar intereses económicos y culturales profundamente arraigados.