“Hoy nos reúne la firma de este convenio de colaboración entre Huixquilucan y Coparmex Metropolitano, con la finalidad de crear un programa permanente que nos permita impulsar el desarrollo económico y generar más oportunidades para empresarios y habitantes”, afirmó la presidenta municipal Romina Contreras Carrasco.
Con ese objetivo, el Gobierno de Huixquilucan firmó un convenio de colaboración con Coparmex Metropolitano del Estado de México para fortalecer el crecimiento económico, facilitar la llegada de nuevas inversiones y consolidar al municipio como un polo de desarrollo en el Valle de México.
Durante un encuentro con más de 500 representantes de 16 cámaras y organismos empresariales —entre ellos Coparmex, Canacintra y el Consejo Coordinador Empresarial—, la alcaldesa subrayó que esta alianza es resultado de más de una década de trabajo conjunto con la iniciativa privada.
En ese contexto, destacó que Huixquilucan se posiciona como un referente económico a nivel nacional al concentrar más de dos mil 650 millones de dólares de inversión privada y aportar el 4.1 por ciento del Producto Interno Bruto del Estado de México. Además, entre 2022 y 2026 se han abierto más de dos mil 400 unidades económicas, con la proyección de 200 nuevas empresas adicionales en este año.
Acompañada por el senador Enrique Vargas del Villar, Contreras Carrasco enfatizó que el municipio ha logrado atraer inversiones gracias a condiciones como seguridad, certeza jurídica y programas de impulso empresarial, entre ellos el Sistema de Apertura Rápida de Empresas —que permite abrir negocios en 72 horas—, así como iniciativas como Acción Emprendedora, la Rueda de Negocios y el Mercadito Emprendedor.
Por su parte, el presidente de Coparmex Metropolitano, Alfonso Ramos Cardona, reconoció avances en materia de seguridad, lo que —dijo— genera confianza entre inversionistas para instalarse en el municipio.
En tanto, el director general de Desarrollo Económico y Empresarial, Kristian Fernández Galván, detalló que la actividad económica local se concentra principalmente en la industria comercial y corporativa, que representa el 43 por ciento; seguida de tiendas de autoservicio con 37 por ciento; centros y plazas comerciales con 12 por ciento; y la industria restaurantera con apenas el 8 por ciento.
Estas cifras reflejan una estructura económica enfocada en el comercio y los servicios, con predominio de grandes cadenas y corporativos, pero también evidencian retos para sectores como el restaurantero, que mantiene una menor participación en el consumo local.


