La eliminación del Rojo 3 debe ser el inicio de una revisión más amplia de los colorantes sintéticos en alimentos”: Dr. Jorge Vargas

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“La eliminación paulatina del Rojo 3 es una medida positiva, pero no debe verse como el cierre del problema, sino como el inicio de una revisión más amplia de los colorantes sintéticos presentes en alimentos y bebidas ultraprocesadas”, afirmó el Dr. Jorge Vargas, investigador de El Poder del Consumidor, tras el anuncio de la Secretaría de Salud sobre el retiro gradual de este aditivo en México.

La dependencia federal informó que el colorante eritrosina, conocido como Rojo Alimentos 14 o Rojo 3, será eliminado progresivamente de alimentos, bebidas y suplementos alimenticios, para lo cual estableció un periodo de transición de 24 meses destinado a que la industria adecue sus formulaciones.

La medida fue incluida en el Acuerdo por el que se determinan los aditivos y coadyuvantes en alimentos, bebidas y suplementos alimenticios, su uso y disposiciones sanitarias, decisión que organizaciones de salud pública consideraron un avance en la protección de los consumidores.

Sin embargo, especialistas advirtieron que el retiro del Rojo 3 representa apenas un primer paso en la regulación de aditivos sintéticos presentes en productos ultraprocesados. Entre los colorantes que continúan siendo motivo de preocupación se encuentran el Amarillo 5, Amarillo 6, Rojo 40 y Azul 1, utilizados ampliamente en cereales, dulces, bebidas saborizadas, gelatinas, postres y botanas.

De acuerdo con expertos en salud pública, estos aditivos no aportan beneficios nutricionales y tienen como principal objetivo hacer más atractivos visualmente los productos, especialmente aquellos dirigidos a niñas y niños.

El Dr. Jorge Vargas señaló que la evidencia científica disponible y las experiencias regulatorias internacionales muestran la necesidad de avanzar hacia esquemas más precautorios que reduzcan la exposición de la población infantil a sustancias cuya seguridad continúa siendo objeto de debate científico.

“La regulación debe fortalecer el derecho a la información y reducir la exposición innecesaria a sustancias que no aportan valor nutricional y que se utilizan principalmente para promover el consumo de productos de baja calidad alimentaria”, indicó.

Diversos países han adoptado medidas más estrictas sobre estos aditivos. En la Unión Europea, algunos productos que contienen colorantes sintéticos deben incluir advertencias visibles que alertan sobre posibles efectos negativos en la actividad y atención de los menores de edad, permitiendo a los consumidores tomar decisiones más informadas.

Especialistas sostienen que la industria alimentaria ya cuenta con alternativas viables. De hecho, varios productos comercializados en Europa utilizan colorantes naturales, mientras que versiones similares continúan empleando colorantes sintéticos en mercados como el mexicano.

Ante este panorama, El Poder del Consumidor hizo un llamado a la Secretaría de Salud y a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para impulsar una agenda regulatoria más amplia que incluya evaluaciones toxicológicas actualizadas, advertencias claras para los consumidores, restricciones en productos dirigidos a menores de edad y limitaciones para el uso de estos aditivos en entornos escolares.

La organización también reiteró la necesidad de fortalecer políticas públicas orientadas a reducir el consumo de alimentos ultraprocesados con altos contenidos de azúcares, grasas, sodio y aditivos artificiales, con el objetivo de proteger la salud de niñas, niños y adolescentes.

Para especialistas en nutrición y salud pública, la eliminación gradual del Rojo 3 marca un precedente relevante en la regulación alimentaria mexicana, aunque coinciden en que el reto pendiente será revisar integralmente el uso de otros colorantes sintéticos presentes en productos de consumo cotidiano.