Bob Weir, cantante, guitarrista y cofundador de Grateful Dead, falleció el 10 de enero de 2026 a los 78 años tras una larga lucha contra el cáncer y problemas pulmonares.
Su familia informó que murió en paz, rodeado de sus seres queridos, poco después de haber ofrecido lo que serían sus últimos conciertos con Dead & Company durante la celebración del 60 aniversario de la banda en el Golden Gate Park. Weir había sido diagnosticado meses antes, pero aun así decidió volver al escenario, mostrando la resiliencia y el espíritu que definieron toda su vida artística.
Nacido en San Francisco en 1947, Weir conoció a Jerry García en 1963 y juntos formaron el núcleo de lo que se convertiría en Grateful Dead, una de las bandas más influyentes del rock psicodélico. Su estilo de guitarra, inspirado tanto en el jazz como en el country y el blues, y su trabajo como compositor —con canciones como Sugar Magnolia, Truckin’, Playing in the Band y Cassidy— fue esencial para el sonido del grupo.
Aunque no era el vocalista principal, aportó armonías y liderazgo creativo durante décadas.
Tras la muerte de García en 1995, Weir mantuvo vivo el legado del grupo con múltiples proyectos y reuniones, incluyendo Dead & Company, que realizó exitosas giras y residencias en Las Vegas hasta 2025. Fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1994 y siguió grabando y actuando hasta el final de su vida. Le sobreviven su esposa Natascha y sus hijas Monet y Chloe. Su familia lo despidió como a un artista cuya música no termina, sino que continúa viajando con las generaciones futuras.
YEISON JIMÉNEZ PIERDE LA VIDA
Sentado, riendo, cómodo y con sombrero, es como Yeison Jiménez recibió a Excélsior en Bogotá el 25 de julio de 2025; llevaba más de diez entrevistas realizadas, pero aún se levantaba para estirar la mano y recibir a la gente como si fuese su casa, estaba emocionado, una noche después estaría presentándose en el Estadio El Campín, para convertirse en el primer cantante de música popular colombiana en llenar ese recinto.
El show rebasó las 12 de la noche, la una de la mañana, las dos de la madrugada y toda la gente seguía eufórica, bailaba, cantaba, se embriagaba, era la noche más feliz de un joven que soñó con eso desde siempre, desde cuando niño se metía a cantar a concursos para comenzar a cimentar su proyecto musical, un sueño que tenía en mente cuando trabajaba en la central de abastos para sostener a su familia. Esposo, y padre de tres hijos, su gira continuaba, hasta que un accidente, ayer, le quitó la vida.
En un fatídico accidente aéreo ocurrido este sábado, 10 de enero de 2026, por razones aún desconocidas que son motivo de investigación, en la ciudad de Paipa, Boyacá, la voz del artista se apagó para siempre, dejando un vacío irreparable en el corazón de sus seguidores y del público colombiano, mexicano, latino e hispanohablante en Estados Unidos. En la avioneta, también iban algunos integrantes y amigos de su equipo de trabajo, quienes desafortunadamente, también perdieron la vida: Jefferson Osorio, Óscar Marín, Juan Manuel Rodríguez y Waisman Mora”, pronunció el equipo de comunicación de Yeison en un comunicado.
El artista viajaba en una avioneta privada con destino a Medellín cuando ocurrió el siniestro en el que murieron seis personas, incluido el piloto y otros pasajeros. Nacido en Manzanares, Caldas, fue un ejemplo de superación y aún buscaba entrar al mercado mexicano donde ya era amigo de Grupo Firme, y había colaborado con voces como Natalia Jiménez. Con más de 70 canciones y éxitos como Aventurero, Ni Tengo Ni Necesito y El Desmadre, alcanzó reconocimiento internacional. También fue jurado en Yo Me Llamo. Deja una gira nacional inconclusa, y un vacío en la música de su país.
Fue más que un cantante: fue la voz de una generación que encontró en sus canciones un refugio, una confesión y una fuerza para seguir adelante. Su historia de vida, marcada por la perseverancia, el trabajo incansable y la fidelidad a sus raíces, lo convirtió en un símbolo de superación y autenticidad dentro de la música regional colombiana. Yeison construyó un legado musical honesto y profundo, capaz de conectar con millones de personas a través del sentimiento. Su voz se apaga, pero su mensaje permanece vivo”.




