“Vamos a actuar, no podemos ser omisos ante lo que a todas luces es una prioridad: recuperar la paz y la tranquilidad”, afirmó el alcalde de Naucalpan, Isaac Montoya Márquez, al anunciar operativos para frenar la venta ilegal de alcohol en la vía pública y retirar vehículos abandonados que representan focos de inseguridad en el municipio.
El presidente municipal detalló que, en coordinación con la Guardia Municipal, Protección Civil y áreas de Desarrollo Económico, se desplegarán acciones para inhibir la venta clandestina en tianguis, plazas, ferias y eventos masivos, donde —dijo— se ha detectado consumo descontrolado y puntos irregulares de comercialización de bebidas alcohólicas.
Montoya Márquez subrayó que estas medidas están directamente relacionadas con la incidencia delictiva. “El alcohol es un desinhibidor que muchas veces deriva en violencia y agresiones; varios homicidios recientes han estado vinculados al consumo en lugares sin permiso”, señaló, al insistir en que la regulación busca proteger la salud y la seguridad de la población .
Como parte de la estrategia, el gobierno municipal también iniciará el retiro de al menos 556 vehículos abandonados en la vía pública, los cuales —indicó— generan problemas de inseguridad, contaminación y afectan la movilidad. El procedimiento será ejecutado por la Subdirección de Movilidad Segura, conforme al Código Administrativo del Estado de México.
El edil reconoció la necesidad de equilibrar el derecho al trabajo con el orden público, pero advirtió que no se permitirá que actividades irregulares afecten la convivencia social. “Estamos reconstruyendo Naucalpan y liberando el espacio público, no solo con intervención física, sino con presencia comunitaria”, afirmó.
Además, autoridades locales informaron avances en el saneamiento del Río Hondo y en el rescate de espacios públicos mediante el programa “Huellas de la Transformación”, que contempla la recuperación de hasta 50 canchas este año, así como la intervención de puntos críticos conocidos como “chincheros”.




