Operación Águila Alta reúne a 800 militares y equipos antidrones en Otay; México aún no registra detecciones

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  • El operativo bilateral cubre cinco kilómetros de la frontera entre Tijuana y San Diego; cada país actúa dentro de su territorio para detectar drones utilizados presuntamente en el tráfico de personas y drogas.

Ciudad de México, 11 de septiembre de 2026.— Alrededor de 800 militares mexicanos y dos o tres sistemas antidrones participan en la operación Águila Alta, desplegada en la frontera entre Tijuana y San Diego; sin embargo, hasta este viernes México no había detectado, inhibido ni asegurado aeronaves no tripuladas, informó el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo.

Durante la conferencia presidencial realizada en Chiapas, el general explicó que el operativo se concentra en una franja de cinco kilómetros, con centro en la Mesa de Otay, y abarca aproximadamente 500 metros hacia el interior del territorio de cada país.

Del lado mexicano se realizan patrullajes terrestres y se emplean equipos antidrones semifijos y móviles, con capacidad para inhibir aparatos dentro de un radio de hasta tres kilómetros.

Trevilla Trejo aclaró que Estados Unidos desarrolla acciones semejantes en su propio territorio. Por lo tanto, la operación no implica el ingreso de tropas estadounidenses a México ni el cruce de militares mexicanos hacia el país vecino.

“Hasta ahorita nosotros no hemos tenido resultados del lado mexicano”, reconoció el titular de la Defensa. La declaración significa que no se han registrado detecciones o neutralizaciones de drones y no que el despliegue haya sido suspendido.

El secretario adelantó que la próxima semana se realizará una reunión bilateral para intercambiar información y evaluar los resultados obtenidos por ambos países.

Operación concluirá el 21 de septiembre

Águila Alta fue diseñada en dos etapas. La primera se desarrolló del 31 de agosto al 2 de septiembre e incluyó labores de coordinaciónrekt y reconocimiento simultáneo en ambos lados de la frontera.

La segunda fase comenzó el 7 de septiembre y concluirá el día 21. Su objetivo es detectar e inhabilitar drones comerciales utilizados presuntamente por grupos delictivos para vigilar los movimientos de las autoridades y facilitar el tráfico de personas o drogas.

De acuerdo con la información compartida por Estados Unidos, estos dispositivos serían empleados principalmente por traficantes de migrantes, conocidos como “polleros”, para localizar patrullas y buscar puntos con menor vigilancia antes de intentar cruces irregulares.

La presidenta Claudia Sheinbaum precisó que se trata de drones comerciales, disponibles en establecimientos convencionales, y descartó que los aparatos detectados en esta zona estén equipados con armas.

Hasta el momento, las autoridades no han informado cuántos drones han sido localizados o neutralizados del lado estadounidense durante esta operación específica.

Cada país opera en su territorio

La Secretaría de la Defensa Nacional indicó que la colaboración está basada en los principios de reciprocidad y respeto a la soberanía, por lo que las fuerzas de ambos países realizan acciones independientes dentro de sus respectivas jurisdicciones.

Un ejercicio semejante se llevó a cabo en marzo en la zona fronteriza entre Ciudad Juárez, Chihuahua, y El Paso, Texas.

El despliegue en Otay se suma a las operaciones de vigilancia que permanecen activas en la frontera norte para combatir el tráfico de personas, drogas y otras actividades ilícitas.

El balance definitivo de Águila Alta se conocerá después de la reunión bilateral anunciada y una vez que concluya la fase operativa, prevista para el 21 de septiembre.