Las labores de rescate en la mina Santa Fe, ubicada en El Rosario, Sinaloa, avanzan con la implementación de ajustes técnicos para acelerar la extracción de agua y facilitar el acceso a la zona donde se presume permanecen tres mineros atrapados.
El Puesto de Comando que coordina las operaciones informó que se optimizó el sistema de achique mediante la instalación de una segunda línea de conducción en la electrobomba principal, lo que permite mejorar el desfogue de agua acumulada en la mina.
Como parte de estas adecuaciones, se integró un adaptador de doble descarga y se prevé la incorporación de una tercera línea de conducción, con el objetivo de reducir los tiempos de evacuación hídrica y ampliar las condiciones de ingreso para los equipos de rescate.
Actualmente, el sistema mantiene un caudal de extracción de 9.5 litros por segundo, equivalente a más de 34 mil litros por hora, lo que ha permitido estabilizar el flujo de salida de agua en la zona de trabajo.
En paralelo, se instalaron dos genéfonos al interior de la mina, dispositivos que permiten comunicación sin necesidad de energía eléctrica, con el fin de garantizar contacto constante entre los equipos que participan en la exploración subterránea.
Las autoridades también reportaron la continuidad de reuniones informativas con familiares de los mineros, a quienes se les ha detallado el avance de las maniobras y las acciones técnicas previstas.
En el operativo participan elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Coordinación Nacional de Protección Civil, la Comisión Federal de Electricidad, autoridades estatales, brigadas especializadas de búsqueda y rescate, así como personal de la empresa operadora.
Especialistas señalan que las condiciones hidráulicas y geológicas de la mina representan uno de los principales desafíos para las labores de rescate, por lo que los tiempos de intervención dependen en gran medida de la capacidad para reducir los niveles de agua y garantizar la seguridad de los equipos.
El operativo continúa bajo un esquema de coordinación interinstitucional, en un contexto donde las expectativas se mantienen centradas en lograr el acceso seguro a la zona donde podrían encontrarse los trabajadores.


