En mi gobierno no habrá omisiones, negligencia o corrupción que cobre vidas”, asegura Alejandra Barrales, aspirante a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, al respecto se compromete a revisar de manera puntual toda política pública para garantizar que tragedias como la sucedida hace diez años en la discoteca New’s Divine no vuelva a suceder.
Reitera que los padres de los jóvenes fallecidos padecen un doble agravio, pues no sólo perdieron a sus hijos, sino que ahora son testigos de cómo Francisco Chiguil (Jefe Delegacional hace 10 años), principal responsable de la tragedia, aspira a ocupar un cargo público respaldado por Morena.
“Sabemos que los familiares de estos jóvenes han elevado el reclamo a nivel internacional, sigue vigente en contra de quienes fueran las autoridades de entonces“, declara.
A la conferencia llegaron padres de algunos de los jóvenes quienes manifestaron su preocupación ante la intención de Chuiguil de volver al poder local y solicitaron apoyo para no dar carpetazo al caso.
“Somos aliados, coincidimos en esta lucha y no es al calor de una campaña”, expresa la candidata.
Barrales abunda que se tiene que revisar también la Ley de Víctimas a efectos de corroborar que a estos familiares se haya resarcido el daño en los términos que corresponde.
En conferencia de prensa a un costado del sitio de la tragedia en la Gustavo A. Madero, estuvo acompañada por sus voceros de campaña, Raúl Flores y Ricardo Pascoe; la candidata del PRD, PAN y Movimiento Ciudadano sostiene que el tema del New’s Divine no está cerrado y se buscará hacer justicia a las familias de las víctimas.
La candidata dice que en este caso hay un tema jurídico vivo al cual se debe dar seguimiento, adelanta también que el próximo miércoles presentará el Plan General de Atención a las y los jóvenes de la Ciudad de México.
En sus intervenciones, Raúl Flores y Ricardo Pascoe llamaron a hacer justicia y no criminalizar a la juventud.
Pascoe subraya que es vil tratar de ocultar este tipo de temas y la responsabilidad directa que tienen algunos en tragedias como ésta y la del colegio Rébsamen, “no hay mayor muestra de falta de ética que intentar barrer el tema debajo del tapete de la conciencia”.



